Los alumnos del Curso de Prehistoria que se celebra en los Cursos de Verano del Centro Asociado de la UNED, han sido los primeros, en España, que han conocido los resultados de la excavación arqueológica realizada en el yacimiento murciano de Camino del Molino. Ignacio Martín Lerma los presentó el lunes un mes después de hacerlo en el Congreso Internacional celebrado en Leiden.
Martín Lerma, licenciado en Historia, profesor en la Universidad de Murcia en el Departamento de Prehistoria y arqueólogo ya ha participado en ediciones anteriores. Además es guionista, director de documentales y cortometrajes por los que ha recibido premios, nacionales e internacionales. Uno de ellos titulado “Experimentar para comprender: tecnología del Paleolítico” se grabó durante los Cursos de Verano, en Barbastro y en aquella ocasión fue el único documental español seleccionado en el Internacional Festival of Archeological Films en Rovereto (Italia).
El arte rupestre del Parque Cultural del río Vero fue tema de contenido del documental realizado con Francisco Muñoz, Juan Antonio Marín y la colaboración del barbastrense Miguel Ardanuy. Todos son habituales en los Cursos de Verano. De nuevo, forma parte de los profesores invitados por Sergio Ripoll para hablar sobre “la reconstrucción del pasado a través de la producción y el uso de los útiles prehistóricos”. Especialista en trazología de la Prehistoria, “es una disciplina que se imparte poco en España, trabajo más en la zona de Meseta castellana hacia abajo pero hay grandes especialistas aragoneses como Carlos Mazo”.
Respecto a la Prehistoria, “se dedica mucha atención al tallado de útiles necesarios para su uso. A través de los microscopios se ha detectado como se altera la superficie de la piedra, madera o piel. La disciplina es atractiva”.
En primicia les presentó, el lunes pasado, los resultados de la excavación arqueológica realizada en el excepcional yacimiento de Camino del Molino, en Caravaca de la Cruz (Murcia), “es una covacha en la que hay más de 1.300 individuos enterrados de más de 4.000 años de antigüedad. Estudio el ajuar funerario para demostrar que los utensilios depositados en las tumbas eran las piezas habituales en su vida cotidiana que les acompañaban en el más allá”.
En la zona del norte de España, “la mayor parte de las investigaciones se concentran en el yacimiento de Atapuerca”. La trazología aporta resultados importantes, “por ejemplo, actividades realizadas y como estaban y vivían en la cueva”. Además, le queda tiempo para escribir poemarios como “Primer Plano” con más de 4.000 ejemplares vendidos. Habitual en los Cursos de Verano destaca “la gran oportunidad para los alumnos. Aquí se ha trabajado bien la arqueología experimental, poco conocida. La combinación de Prehistoria y Barbastro es única”.



