Alejandro Ballesteros
El año pasado, seis deportistas alto aragoneses decidieron competir en la NISSAN TITAN DESERT una de las carreras ciclistas más duras del mundo. Sergio Pérez, Jorge Torres, César Velilla, Antonio Sánchez, Toño Escartín y Diego Ballesteros formaron parte de aquel equipo COANFI ALTOARAGÓN que durante cinco días nos hizo vivir la prueba como si nosotros también estuviéramos pedaleando en el exigente desierto Marroquí.
El 14 de enero nos vuelven a reunir para presentarnos un documental editado por la productora Aragonesa Cosmos Fun con imágenes inéditas de la carrera. Cámaras subjetivas, fotografías tomadas durante el trascurso de la competición e imágenes cedidas por la propia organización.
Sobre la Nissan Titan Desert os contaremos que es una carrera de bicicletas que se disputa íntegramente en el desierto de Marruecos, en pleno corazón del país Africano. Una carrera abierta a todo tipo de amantes del deporte y del sacrificio. Es la carrera de la superación personal. Pero sobretodo, y para la mayoría, un gran reto. El reto de conseguir lo que pocos han logrado en el mundo, enfrentarse al desierto, al calor, a las piedras, a las largas distancias, en las peores condiciones.
Cuando uno acaba la Titan Desert, vuelve a casa con la sensación de haber hecho algo grande, algo que recordar el resto de su vida. La dureza del recorrido, sus kilómetros… todo se ve incrementado por las altas temperaturas con medias de 38º y máximas de hasta 45º.
En la edición del año pasado el calor dio una pequeña tregua a los participantes, las lluvias caídas en la zona del sur del Atlas las semanas previas refrescaron el ambiente y nos dejaron un paisaje marroquí inesperado pero al igual con temperaturas altísimas que alcanzaron los 40º. Todos y cada uno de los participantes en la edición de 2009 sufrieron la dureza del desierto, el polvo, las piedras y durante los cinco días de carrera se enfrentaron a sus propios límites.
Pero a pesar de lo que pueda parecer, la Nissan Titan Desert no es una carrera para súper hombres. Es una prueba para aquellos deportistas dispuestos a hacer un sacrificio y encontrar una recompensa. Para aquellos que buscan un reto en el que poner a prueba su entrenamiento físico y su fuerza mental. Porque cuando ya no quedan más fuerzas, cuando uno cree que ha llegado a su límite, en ese preciso momento todavía hay que seguir pedaleando.
No importa la edad, ni el nombre, ni los éxitos pasados, sólo importa el esfuerzo de los que tienen como objetivo demostrarse a sí mismos que pueden conseguir lo que se propongan.
Ellos son el verdadero alma de la Titan Desert.


