Los trabajadores de Horpicem, industria de prefabricados de hormigón con sede en Monzón y plantas por las provincia de Huesca, Zaragoza y Lérida, celebran esta tarde a las 20.00 una asamblea general para decidir si aprueban las condiciones del preacuerdo alcanzado en la noche del lunes entre el comité de empresa y la dirección de la factoría ante el ere presentado de extinción de la actividad.
Del preacuerdo no han trascendido detalles ya que se espera a que los propios trabajadores del grupo conozcan las condiciones y decidan si lo aceptan o no. La empresa Horpicem, una escisión de la firma Horpisa, presentaba hace unos meses un ere de extinción de la actividad motivado por la falta de pedidos para la construcción de obra civil, su principal actividad. En la empresa trabajan 54 empleados, la mayoría en las instalaciones de su sede central en el polígono La Armentera de Monzón, pero también hay trabajadores en las delegaciones de Aínsa, Binéfar, Almacellas, Caspe y Borja.
Fuentes sindicales consultadas por este periódico valoraron el preacuerdo alcanzado con la empresa, así como destacaron su interés por llegar a un acuerdo que garantizara la actividad de las plantas. El acuerdo conllevará despidos pero desde la UGT realizaban «un balance positivo, pese a que algunos trabajadores se irán a la calle que desde luego no es bueno. Pero es positivo porque de un ere de extinción total de la plantilla se ha conseguido rebajar la cantidad de despidos y por lo tanto la empresa va a seguir con su actividad».



