El grupo Praínsa ha procedido al pago de algunas de las nóminas pendientes con los empleados de la factoría Prefabricados Selgua, si bien la medida no ha convencido a los trabajadores que tras una asamblea han decidido seguir con la huelga indefinida.
La multinacional aragonesa abonó ayer una nómina de las siete pendientes (los trabajadores no cobraban desde enero, y se les debe además la extraordinaria y parte de la nómina de diciembre). Algunos trabajadores recibieron también una segunda nómina atrasada, y se espera que en los próximos días cobren el resto. Sin embargo todavía quedarán pendientes de cobro cuatro nóminas más la extraordinaria. Por ello, el comité de empresa ha decidido proseguir por tiempo indefinido la huelga, si bien ayer ya hubo contactos con la empresa que se seguirán manteniendo a lo largo de los próximos días.
Los trabajadores de la planta de Monzón han optado por seguir con la huelga al conocer que la otra empresa del grupo que elabora traviesas -Prefabricados del Norte- y está radicada en Ponferrada ha cobrado más nóminas pendientes y prácticamente se encuentran al corriente de pagos.
A los 18 empleados de Monzón, trece de los cuales secundan la huelga, se les adeuda en estos momentos cantidades entre los 6.000 y los 7.000 euros.
«Hemos tenido un primer contacto con la empresa, pero la gente no puede con dos nóminas y menos cuando no hemos tenido el mismo trato que la otra empresa, ya que se le ha pagado más cantidad que a nosotros», explica Raúl Millera, portavoz de los empleados de Prefabricados Selgua.

