La gran mayoría de los trabajadores de Prefabricados Selgua, factoria ubicada en el polígono La Armentera de Monzón y perteneciente a la multinacional Prainsa, siguen en huelga indefinida al no haber percibido ninguna cantidad de los ocho meses que se les adeuda.
Trece de los 18 empleados acudieron ayer como a lo largo de la semana a las puertas de la fábrica con carteles en los que solicitaban que la empresa abonara los pagos pendientes.
De momento no tienen constancia de cuando cobrarán a pesar de que desde la dirección les han asegurado que podrían cobrar alguna cantidad en breve.
Los trabajadores trasladaron su delicada situación laboral a los portavoces del Ayuntamiento al acabar la sesión plenaria del miércoles. En esa reunión la alcaldesa de Monzón les transmitió las gestiones realizadas con la dirección de la empresa y con el consejero de Industria Arturo Aliaga tanto sobre Prefabricados Selgua como Prefabricados Monzón que también pertenece al grupo y se encuentra en concurso de acreedores. La primera edil Rosa María Lanau mostró «todo el apoyo del Ayuntamiento» y confía en que sus contactos con responsables del grupo contribuyan a que próximamente los empleados puedan cobrar alguna nómina pendiente.
El ADIF niega impagos al grupo Prainsa
Los trabajadores de Prefabricados Selgua mostraron su desconcierto e indignación ayer al saber que el ente estatal ADIF está al corriente de pagos con el grupo Prainsa. Según explicaron los representantes de los trabajadores, una importante deuda de ADIF con la multinacional aragonesa era el origen de que no pudieran proceder al pago de las nóminas y lo que ha llevado a trece de los 18 empleados de Prefabricados Selgua a emprender una huelga indefinida.
La entidad pública empresarial precisaba en un comunicado que en la actualidad y de acuerdo con los registros disponibles, ADIF no tiene contraída ninguna deuda con Prefabricados Selgua ni con otras empresas del Grupo Prainsa.


