-¡Buenos días aragoneses ¡Soy San Jorge el matadragones y hoy he regresado porque me han dicho que un peligroso virus está dejando muertes por doquier, y tiene toda la humanidad aterrorizada. Pues eso está a punto de cambiar.< -¡Buenas San Jorge, mucho gusto en conocerte!- saludo Lambán
-Vamos hay que darse prisa, en el Hospital de Miguel Servet de Zaragoza han detectado el foco de porqué hay tanto virus.
-Tranquilo presidente. Mi caballo es veloz como el viento-contesta San Jorge.
Pero Lambán no quiere animales por el hospital y le recuerda que no va a matar un dragón sino que lo que va a combatir es un virus. Así que ambos se montan en la moto eléctrica con sidecar de Lambán y se dirigen al hospital.
Lambán se iba apartando porque el aire podría ser el motivo de que hubiera tantos muertos, el virus se desplazaba por el aire, pero San Jorge tenía unas gafas ultravioletas que podía ver el virus. Este tenía forma de garrapata gigante con una corona en el abdomen. Y así apuntando con su alabarda impregnada con las medicinas que le había proporcionado el médico jefe del hospital, la clavó sin piedad a la cabeza del virus.
Una vez neutralizado San Jorge sacó su arma del cuerpo del virus y su sangre amarilla chorreando se fue transformando en unas hermosas mariposas con alas amarillas.
San Jorge se dirigió a Lambán y le dijo:
-Señor Lambán ya se acabó, ahora todos aquellos pacientes de la UCI estarán sanos y libres, como estas mariposas que ves ahora mismo.
Gracias – contestó el señor Lambán-creo que a partir de ahora serás llamado el mata virus en vez de el mata dragones.
Señor Presidente- dijo San Jorge-los mata virus son todas las personas que han luchado de una manera u otra por vencer este virus y que seguirán haciéndolo cada vez que el virus se presente.
Y montando en su veloz caballo se despidió de todos.

