Las truchas y los esturiones irrumpieron ayer en las fiestas de San Ramón, patrono de Barbastro, como protagonistas de excepción. La I Fiesta de la Trucha, organizada por Viveros del Pirineo, la asociación de caza y pesca barbastrense y la asociación de amigos de la huerta tradicional del Alto Aragón, atrajo en la tarde de ayer a la plaza del Mercado a una multitud de personas para conocer las truchas y esturiones criados en la piscifactoría de El Grado, participar en el concurso gastronómico y en el mercadillo de pesca y degustar el sabroso marmitaco elaborado con trucha y esturión.
Durante la fiesta se entregaron los premios del trofeo de pesca, celebrado por la mañana, y del concurso gastronómico a los platos de trucha más originales y sabrosos.
Las fiestas de Barbastro continuaron con la tradicional quema de las diez hogueras de los barrios una vez que el dragón Belaín prendió la hoguera madre, la de la ermita de San Ramón. En torno a la hoguera de San Ramón hubo baile con el grupo Tradiciones, la música de los Gaiters d’o Semontano y el reparto de longaniza y vino. Cada respectivo barrio realizó también su particular fiesta en torno a las hogueras.
A la medianoche estaba previsto el inicio de las verbenas en la calle Permisán y SMA.
Hoy, el día del patrón se celebrará la procesión hasta la ermita y la misa cantada por la Coral Barbastrense en la Catedral. Por la tarde tendrá lugar ‘Dando la nota’, la audición de final de curso de la sección de música moderna de la Escuela Municipal de Música de Barbastro, y la actuación de B Vocal, a las seis en el Centro de Congresos.

