Adjuntamos comunicado leído por cuatro portavoces del Grupo Ecologista de Barbastro.
¿QUÉ PROBLEMÁTICA DENUNCIAMOS?
Las macro-plantas de biogás y biometano están siendo presentadas como instalaciones “verdes” o “circulares”, cuando en realidad:
· Son grandes instalaciones industriales contaminantes, que reciben y procesan residuos como purines, lodos de depuradora, restos orgánicos urbanos, restos agrícolas ,subproductos de mataderos o incluso cadáveres animales.
· De estas plantas se obtiene un residuo tóxico: el digestato, que contiene metales pesados, bacterias resistentes, fármacos veterinarios, nitratos y otras sustancias contaminantes. Su esparcimiento o almacenamiento inadecuado puede generar focos de contaminación en suelos, acuíferos y atmósfera, provocando olores insoportables, proliferación de insectos y aumentando los riesgos para la salud pública.
· Lejos de fomentar una economía circular, estas macro-plantas necesitan un flujo constante y creciente de residuos para ser rentables. Esto refuerza el modelo agroindustrial contaminante, especialmente el de la ganadería intensiva.
· En muchos territorios, se están promoviendo nuevas macro-granjas bajo la excusa de que los residuos serán procesados en macro-plantas de biogás. Esto crea un círculo vicioso que multiplica la contaminación: más animales, más residuos, más digestato, más emisiones. El biogás se convierte en la coartada para legalizar la expansión de un modelo insostenible.
· Estos proyectos no generan beneficios reales para los pueblos: crean poco empleo, deterioran los recursos naturales, desvalorizan las viviendas y dificultan un modelo rural sostenible. Son financiados con dinero europeo y cobran créditos de las emisiones generadas por otras industrias. Se quedan con la plusvalía y nos dejan la mierda.
· Además, la tramitación de los proyectos se realiza con total opacidad y sin participación vecinal. Se aprueban con evaluaciones ambientales incompletas o sesgadas, y se financian con fondos públicos bajo promesas falsas de sostenibilidad.
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En 2023, Aragón consolidó su liderazgo como la región española con la mayor cabaña de ganado porcino, registrando 9,9 millones de cabezas.
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Gracias al PP, Vox y PAR, las granjas en régimen intensivo de Aragón ya no tienen límites en la Ley de Agricultura Familiar de Aragón. Ni de cabezas de ganado ni de distancia entre explotaciones. Hasta la reforma, las granjas aragonesas tenían 720 unidades de ganado mayor (UGM) como capacidad máxima y al menos un kilómetro de distancia entre explotaciones.
– Hay una gran vulnerabilidad de los municipios por la falta de normativas que controlen la proliferación de microgranjas, grandes plantas de biogás y otros macroproyectos supuestamente verdes con alto impacto en los territorios.
– Hay que hacer frente al lobby de las integradoras, políticas que limiten y reduzcan la producción de carne, macro granjas y grandes empresas cárnicas que contribuyen a la contaminación y a la explotación de los trabajadores.
¿QUÉ EXIGIMOS?
· La paralización inmediata de todos los proyectos de macro-plantas de biogás y biometano en tramitación o/y aprobados.
· Una transición hacia un modelo energético justo y descentralizado, centrado en el autoconsumo, la eficiencia energética y las renovables verdaderamente sostenibles, sin convertir a los pueblos en zonas de sacrificio.
· Una gestión de residuos responsable y en origen, basada en la reducción de residuos, el compostaje local y el fin del despilfarro agroindustrial.
· Convenio de Aarhus: Que los ciudadanos tengan acceso a la información, participación pública en la toma de decisiones y acceso a la justicia en materia de medio ambiente.
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Leyes que regulen macroproyectos y pongan límites a la explotación del territorio.
¿Hasta dónde vamos a llegar con este sistema explotador capitalista? ¿Cuál es el límite? El Zaragocentrismo no tiene que convertir el Alto Aragón en Cerdos y SKI.
LOS PUEBLOS SE PLANTAN
Gritemos al unísono:
¡Ni en tu pueblo ni en el mío!


