Pedro Solana.
Comencé mi vida montañera aproximadamente en 1973. Siendo aún un niño me vi admitido como “oyente “ en las reuniones de aquella , tan abierta , junta directiva de Montañeros de Aragón que presidía Joaquín Torres y aunque no tenía voto , sí podía aprender muchas cosas de la montaña y de la vida de personas como José María Fábregas (qpd), Paco Lacau , Pedro Escartín , José Luis Pueyo “Peperé”o Mariano Turmo .
En 1992 se formó una nueva junta directiva presidida por José Masgrau y de alguna manera fuimos herederos y continuamos con el fuego sagrado que ya se había iniciado en Barbastro hace cien años , como bien nos explicaba Juan Díaz en su proyección audiovisual de las jornadas montañeras de estos días .
En la vida , es normal que la gente decida ponerse metas como llegar lo más lejos posible en el emprendimiento y en lograr el mayor éxito profesional y social . Por eso es habitual ver a empresarios recibir reconocimientos por su trayectoria por parte de los de su gremio a toda una vida de esfuerzos .
De alguna manera mi compañero Javier y yo mismo recibimos hoy algo parecido pero por motivos muy distintos . El haber dedicado muchos años de nuestra vida a esta especie de ONG que es nuestro Club donde sacar gente al monte no nos ha reportado ningún beneficio económico o de status social pero sí una gran cantidad de amigos y de buenos ratos pasados en la naturaleza haciendo la actividad física más saludable que se pueda imaginar .
De esta experiencia vital tan satisfactoria , por mimetismo , se me han abierto caminos para colaborar hace muchos años en Cruz Roja o actualmente en la tertulia de francés del Banco de Tiempo , de ser de guía voluntario en el Museo Diocesano o impulsar el uso de bicicleta urbana y la reivindicación de la Vía Verde. En fin , que he llenado mi vida lo mejor que he podido pero siempre desde la base de ganar más beneficios para el corazón y el espíritu que para el bolsillo . Y bien que se me ha reprochado esto último desde mis allegados : ¿-Y qué ganas con esto…? ,he podido oir muchas veces .
Da igual , no he renunciado nunca a mis ideas y no espero ya cambiar de metas .De los años de mayor actividad simplemente quisiera recordar los numerosos y felices cursos de esquí de montaña coordinados desde la vocalía que detentaba en la directiva de Masgrau y que tuvieron un punto de inflexión en 2007 cuando sufrí el impacto de un accidente , tan grave como una avalancha, al que tuve que hacer frente y encontrar la mejor de las soluciones . A partir de este suceso ya nada fue igual y en 2010 decidí dejarlo además debido a la asunción de nuevas obligaciones familiares . Cambié mi amor a la promoción del esquí de montaña por mi actual dedicación a promocionar el senderismo infantil . Os aseguro que de las dos dedicaciones se consigue mucha satisfacción . Pero hoy en concreto me gustaría recordar lo último que hemos hecho y que nos ha llenado mucho a todos . Ha sido durante el Campamento Nacional FEDME de Bielsa de este pasado mes de agosto donde he vivido momentos mágicos como una excursión que gestionamos entre José Masgrau , Javier Galindo y yo mismo. Fue una gozada más , la enésima , porque además la llevábamos muy bien preparada .Si me permitís , en el recuento de todos estos años no quisiera dejar de citar a los amigos y compañeros con quienes compartí buenos momentos y que nos dejaron : Angel Orús , Carlos Vives , Vicente Pérez y Pepe Chaverri . Las circunstancias de sus pérdidas aún nos duelen .
Mis palabras finales van a ser para agradecer a todos mis compañeros de junta y a todos los socios de este club por ayudarme a cumplir los objetivos antes mencionados , es decir , ser lo más feliz que haya podido llegar a ser y cómo no , agradecer a mi mujer y mis hijas la comprensión y el apoyo a tantas y tantas horas dedicadas a la montaña . Muchas gracias a todos .


