Miles de personas tomaron ayer Barbastro para asistir a una de las ferias más antiguas y populares de todo Aragón, la de la Candelera. Desde hace 502 años esta feria se celebra cada 2 de febrero y es una referencia entre las gentes de la montaña y el llano, los vecinos del Somontano y comarcas limítrofes.
Este año la feria ha batido su propio récord de participación al llegar a los 300 puestos, la cifra más elevada que se recuerde, que han llegado de distintos rincones de Aragón, del País Vasco, Cataluña, La Rioja, las dos Castillas, Valencia, Madrid y Navarra y Francia.
Desde las ocho de la mañana y hasta bien entrada la tarde las calles principales de la ciudad del Vero se convirtieron en río de gentes que deambulaban de arriba abajo en busca de gangas, ropa, alimentos, plantas y arbustos, complementos, decoración, menaje, útiles para el campo, la huerta o el hogar, juguetes, … Caminar por Barbastro fue una tarea difícil y de mucha paciencia por las aglomeraciones de público.
La Candelera convirtió a Barbastro en un hiper mercado al aire libre donde se podía encontrar de todo. Desde los típicos productos de cocina que sirven para todo, a los lomos de bacalao, árboles frutales y como no las mascotas que siempre atraen a todos los niños.
La feria también tiene su componente festivo y de ritual, representado en el reparto por parte del grupo Tradiciones de las 7.500 caretas y las 3.500 candelas, bendecidas en la Catedral. El reparto de velas y caretas es una antigua tradición que representa la proximidad del Carnaval y la llegada de más horas de luz.
La feria también es un escaparate para que diversos colectivos se den a conocer. Así el Museo Diocesano sacó por primera vez un stand a la calle, al igual que el Club Rugby Somontano que realizó una paella para sufragar fondos, también ATADES vendió sus plantas, o los estudiantes recaudaron dinero para sus viajes de fin de curso con la venta de postres caseros.
No faltó la presencia de políticos. En este caso acudió el presidente de CHA Luis Soro.
En cuanto a las autoridades locales, el alcalde Antonio Cosculluela, recorrió la feria junto a miembros de la Corporación y al presidente Comarcal, Jaime Facerías. El alcalde Cosculluela valoraba el resultado de la jornada de ayer «en la que hemos podido saludar a mucha gente de las comarcas colindantes, es un día para el encuentro».
El hecho que la jornada cayera en domingo y el buen tiempo que imperó ayer hizo que la jornada de compras se prolongara hasta las siete de la tarde. En ese sentido, muchos comercios abrieron sus puertas al público para tratar de vender los productos de fin de temporada. El representante de Comercio de la Asociación de Empresarios de Barbastro, Juanfer Briones, indicaba que esta edición «ha sido fantástica porque el domingo es el día especial para hacer esta feria. Estamos contentos por la asistencia de público y por las ventas. Los comercios salen a la calle, están vendiendo y damos un ejemplo de Barbastro como ciudad comercial».


