Francesc Guillaumet
La exposición Catalunya 1400. El Gòtic internacional, una muestra que se puede ver en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) ha provocado un cruce de cartas entre el obispo de Barbastro y el de Lleida. Y es que monseñor Alfonso Milián envió a principios de abril una misiva a su homólogo Joan Piris en la que se quejaba de que se hubieran dejado dos obras en litigio para esta exposición.
Alfonso Milián, que alega que la Justicia ya ha declarado propietario a Barbastro, se refiere a la tabla de Naixement i Epifania de Binaced y al retablo de Sant Antoni Abad de Monzón, ambas obras en la colección del Museu de Lleida desde finales del siglo XIX. Tras la carta del prelado aragonés, monseñor Joan Piris no tardó en contestarle. Según ha podido saber LA MAÑANA, el obispo de Lleida respondió a su homólogo de Barbastro con una misiva en la que lamentaba el tono de su colega.
Después de la queja implícita por el tono, Joan Piris recordó de nuevo a Alfonso Milián que no es el obispado de Lleida sino el Consorci del Museu quien gestiona la institucióin y a quien corresponde tomar las decisiones. De hecho, Piris le reiteró una vez más que ya conoce su postura al respecto (el obispado se retiró del pleito de los Amics del Museu, en el que acudió como parte demandada cuando hubo sentencia) y se mostró quejoso porque Milián ya debería ser conocedor de la situación que afecta a las obras de arte sacro en litigio.
Y es que en la primera reunión del Consorci del Museu de Lleida a la que acudió Piris como obispo ya solicitó formalmente la entrega de las obras como le pedía Roma, aunque el Consorci le respondió que no era posible porque forman parte de una colección catalogada y protegida por la Llei de Patrimoni de Catalunya aprobada en el año 1983.

