La Nave de La Azucarera de Monzón cierra sus puertas para rehabilitarse íntegramente. Un brindis en la planta superior de la Nave Azucarera, a cargo de una representación de concejales de ferias de distintas corporaciones locales y directores con el alcalde, Isaac Claver, al frente, sirvió ayer como simbólica despedida del recinto ferial que en las próximas semanas vivirá una rehabilitación integral, que lo adaptará al siglo XXI convirtiéndolo en un espacio multiusos para seguir acogiendo ferias, actos o conciertos.
Los participantes en el acto se reunieron en un círculo en el centro de la planta superior y el alcalde les animó a contar anécdotas de estos años, desde los más veteranos como Fernando Español, Cipriano Banzo o Chorche Paniello, por citar algunos, hasta los más recientes en llegar como Olga Asensio o José Ramón Villa.
Un acto entrañable que se cerraba con un brindis con el cava de Replega, la Feria del Coleccionismo Popular y General, que también se ha celebrado en la misma.
Rehabilitación de la Nave de la Azucarera de Monzón
Ubicada en el Paseo San Juan Bosco, a la entrada de Monzón, abría sus puertas en 1925, a cargo de Azucarera Española, que mantuvo la actividad hasta 1968, aprovechando la existencia del ferrocarril en la ciudad que les permitía sacar su producción.
Tras la rehabilitación se mantendrá una de las entradas al recinto fabril, unas columnas con un letrero, la chimenea que es la más alta de Aragón, la casa del director del que existe un proyecto para convertirlo en una clínica privada y la Nave de la Pulpa, que en breve sufrirá una gran transformación.
Las obras, que cuentan con fondos europeos, arrancarán una vez se formalice el contrato y se extenderán por un período de 15 meses aproximadamente con un presupuesto de 3.500.000€, más IVA.


