El turismo judío tiene un gran potencial en Aragón sobre todo con las personas de origen sefardíes (los judíos expulsados de la península a finales del siglo XV) y los interesados en la cultura hebrea, ya sean practicantes o no o de cualquier religión.
La crisis de Turquía con motivo de sus revueltas de 2010 provocó que un millón de israelíes optaran por no pasar en este país sus vacaciones y buscar destinos más seguros, que encontraron en España, siguiendo además un pasado que según el profesor universitario y erudito de la historia judía, el montisonense Andrés Lascorz, data del siglo I de nuestro era.
Para tratar de captar ese turismo y derivarlo hacia el Alto Aragón, Lascorz impartió ayer en el Hotel Mas Monzón el primer seminario de cultura hebrea y potencialidades de mercado, dirigido a emprendedores turísticos no judíos, y que inauguró la directora general de Turismo Elena Allué.
Lascorz es autor de tres libros sobre el pasado judío de Monzón, cuya aljama fue una de las más relevantes del reino de Aragón.
El Cinca Medio también cuenta con vestigios importantes como Alcolea de Cinca que junto a la comarca del Sobrarbe convierten al Alto Aragón como un nicho del turismo judío.


