El mayor temor de quienes utilizan vehículos muy rodados, sin medios económicos para adquirir un coche nuevo, es que se presente una avería en el motor que exija su sustitución completa.
Colocar un motor completamente nuevo es una operación que resulta económicamente inviable, ya que el mismo coste del motor normalmente superará el valor real de un coche con muchos años o kilómetros.
Si añadimos el importe correspondiente a la mano de obra, la operación resulta aún más inviable, por lo que, en muchas ocasiones, los atribulados propietarios optan por deshacerse de un coche que, salvo la avería del motor, se encuentra en perfecto estado.
La solución suele ser adquirir un coche usado de bajo coste, con la esperanza de que no dé problemas a corto plazo.
Una decisión de alto riesgo, y más teniendo en cuenta, que en la actualidad, podemos adquirir motores en perfecto estado de conservación, utilizando los servicios de páginas web como motoresdyg.com.
¿Podemos confiar en un motor usado?
La utilización de un motor usado comercializado por una empresa de desguaces solvente es una alternativa perfectamente fiable.
Los motores comercializados por estos establecimientos han sido obtenidos del despiece de vehículos que han sufrido aparatosos accidentes de chapa, sin que su estructura mecánica haya sufrido daños:
Un automóvil que ha sufrido un vuelco o un gran golpe en su parte trasera o lateral puede quedar literalmente inservible, pero es obvio que el motor, normalmente, permanecerá intacto.
De hecho, los motores procedentes de coches con graves daños en la delantera son directamente desmontados y reciclados, así como los procedentes de automóviles con mucho kilometraje.
Un dato adicional es que la robustez constructiva de cualquier motor hace muy difícil que presente un mal funcionamiento, siempre que no haya sido sometido a un alto kilometraje y que haya recibido un correcto mantenimiento.
Adicionalmente, el desgaste y el estado real de los motores son comprobados en los desguaces, previamente a su comercialización.
Los motores reacondicionados: una garantía adicional
Y para los clientes más precavidos, existe la opción de los motores reacondicionados.
Se trata de motores usados y con pocos kilómetros, que han sido sometidos a una revisión y un control de calidad específico.
A simple vista, es complicado para los ojos inexpertos distinguir un motor reacondicionado de uno nuevo.
Cierto es que su precio es más elevado que el de un simple motor usado, pero el ahorro respecto a un motor nuevo sigue siendo muy significativo.
¿Y si necesito otras piezas de recambio usadas?
También puede ocurrirnos que nuestro coche presente averías de menor importancia. En ese caso también podemos ahorrarnos un buen dinero y localizar la pieza usada que precisamos.
Existen empresas especializadas en todo tipo de piezas procedentes de desguace, como www.desguaces.eu, con sistemas informáticos capaces de consultar instantáneamente los ‘stocks’ de piezas reales de cientos de desguaces de nuestro país.
De esta forma, con unos pocos ‘clics’, podemos comparar sobre la marcha docenas de recambios iguales pero de diferentes procedencias, y ver de qué vehículo han sido obtenidos, conociendo la edad del coche, su kilometraje y el precio exacto de la pieza.
Utilizando los servicios de estas empresas, conoceremos con facilidad cuál es el repuesto usado con menor uso o con el precio más ventajoso. Todos ellos procedentes de desguaces legales y reconocidos y sin que nos apliquen ningún sobrecoste adicional.

