La parroquia de Alcolea de Cinca ha pagado una multa de 500 euros por haber reparado los daños ocasionados por una veintena de nidos de cigüeña en el tejado de su iglesia en la época de reproducción de estas aves.
Las labores de retirada de estos nidos, realizadas en abril de 2013, generaron una polémica en esta población mediocinqueña entre los vecinos que defendían la actitud del párroco José María Huerva en defensa de las reformas en el templo amenazado por el anidamiento de estas aves, y colectivos conservacionistas y fuerzas políticas como IU.
Esta polémica se materializó en una denuncia realizada por el colectivo conservacionista de aves SEO/BirdLife en la que se cuestionaba la retirada de nidos de cigüeña y la ejecución de obras en plena época de reproducción, así como la muerte de un ejemplar debido a la instalación de sistemas electrificados.
El Director del Servicio Provincial de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de Huesca ha resuelto de forma firme interponer una sanción de 500 euros al párroco por ser el responsable de un daño ambiental. Si bien, el colectivo ecologista aseguraba que el daño causado a las cigüeñas estaba valorado en 13.480 euros, por lo que consideran insuficiente la sanción que ha sido calificada de leve. Los informes técnicos del departamento provincial indicaron que unos 13 pollos habían muerto a causa de las molestias causadas por las obras.
El párroco, que ya ha pagado la sanción, se mostraba con un sentimiento que va de la indignación a la resignación: «Entramos a retejar con el albañil sin pedir permisos en las zonas más amenazadas y donde había más peligro, y nos cae una multa. Los nidos se quedan ahí y si se hunde el tejado pues ya verán, porque falta sentido común».



