La climatología fue la protagonista de la tradicional jornada de feria celebrada como cada tercer domingo de noviembre en Naval. La amenaza de lluvia retrajó a la mitad de los artesanos inscritos, de 97 se pasó a 42, y a buena parte de los asistentes. Aun así, la feria recibió a cientos de personas que disfrutaron de una agradable mañana de mercado donde adquirir todo tipo de productos agroalimentarios, de decoración, herboristería, repostería, mimbres, antigüedades, y por supuesto la cerámica de Naval, seña de identidad de esta población. Todos ellos a cubierto en el local social, en el alfolí o en los porches del Ayuntamiento por si la lluvia de la primeras horas de la mañana volvía a hacer aparición.
Los asistentes pudieron degustar también un cuenco de caldereta de cerdo con patatas para rematar una jornada lúdica. Asimismo hubo talleres de cerámica a cargo del alfarero local David Echevarría y de escritura antigua por Luis Gállego.
El alcalde de la villa alfarera Javier Rodríguez señaló que la lluvia caída en las primeras horas de la mañana «ha hecho bastante daño pero aun así la gente está viniendo y le está gustando la feria por lo que ha salido exitosa».
Este año el aparcamiento estuvo en el nuevo acceso a Naval que se está ejecutando gracias a las partidas de la DPH. Resta la construcción del acerado y la colocación de 30 farolas. Ésta actuación es la principal obra que se ejecuta en el municipio que sigue reclamando a la DPH que dé un impulso a la carretera a Suelves «y que según aseguró Antonio Cosculluela la carretera estaría concluida en 2014», apuntó el edil.

