El pasado martes Unidas Podemos (UP) registró en el Congreso de los Diputados una Proposición de Ley de Protección de la Libertad de Expresión. Dicha proposición de ley deroga los artículos del Código Penal de delitos de injurias a la Corona, contra los sentimientos religiosos, de injurias a las instituciones del Estado y de enaltecimiento del terrorismo. Es decir, estamos ante aquello del todo vale.
Curiosamente, el Ministerio de Justicia anunció la noche del pasado lunes las directrices básicas de su reforma del Código Penal para eliminar las penas de cárcel en los delitos de libertad de expresión. Según esta iniciativa, los delitos de odio, injurias a la Corona, enaltecimiento del terrorismo y contra los sentimientos religiosos quedarían fuera del Código Penal.
Visto lo visto, está claro que la coalición del Gobierno de España es un Ejecutivo con dos cabezas, un gobierno formado por dos partidos que compiten por ser los primeros. Parece que estemos ante una competición por ver quién llega primero. Pero en ocasiones, no todo vale.
En el caso de la propuesta avanzada por el Ministerio que dirige el socialista Juan Carlos Campo, solo se castigarán “conductas que supongan claramente la creación de un riesgo para el orden público o la provocación de algún tipo de conducta violenta, con penas disuasorias, pero no privativas de libertad”.
En lo referente a la proposición de ley de UP, esta refiere que, por ejemplo, “… utilizar la imagen de un Cristo y publicarla en las redes sociales, manifestarse mediante una performance a modo de procesión reclamando la igualdad de la mujer en la sociedad,…” no conlleve ninguna pena de cárcel. La formación morada quiere derogar artículos del Código Penal que “atentan” contra la libertad de expresión y “cuya influencia provienen de la dictadura y que por tanto no tienen cabida en un sistema democrático y plural”. Paradójicamente, mientras los podemitas proponen despenalizar el “silenciar el himno nacional mediante silbidos en un estadio de fútbol en presencia de los Reyes de España”, su líder, Pablo Iglesias, ha denunciado al ciudadano que hizo sonar el himno de España ante su chalet. Paradójico también resulta que Pablo Iglesias tenga efectivos de la Guardia Civil vigilando celosamente su vivienda de Galapagar las 24 horas del día a la vez que quiere despenalizar el que se pueda insultar a la Benemérita así como el enaltecimiento del terrorismo, que tantas víctimas ha causado en dicho cuerpo. Unidas Podemos considera que el enaltecimiento del terrorismo es de “difícil encaje en un sistema democrático y debe ser derogado de forma urgente”. Sin embargo, lo que es de difícil encaje en un sistema democrático es que haya miles de familias que han perdido a un ser querido víctima del terrorismo.
A pesar de que el Gobierno de coalición haya presentado dos iniciativas distintas, el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Rafael Simancas, aseguró que “su propósito es el mismo”. Por su parte, el presidente del Grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, señaló, en referencia a los socialistas, que “Nos hace presuponer que tenemos el visto bueno, que están absolutamente de acuerdo”.
Si ya de por sí las redes sociales, e internet en general, facilitan el anonimato de aquellos valientes que solo pretenden amenazar, difamar e insultar, ahora, en caso de que se apruebe alguna de las dos propuestas –la de UP y/o la del PSOE-, se facilitará aún más el que personas escondidas tras un pseudónimo tengan barra libre para insultar y enaltecer el terrorismo.


