La trufa negra ya no es tan desconocida y se está convirtiendo en un producto demandado por el gran público. Esa impresión daba en la tarde del sábado el recinto ferial de Barbastro que, a pesar de sus 2.000 m2, se ha quedado pequeño ante la avalancha de público llegado de varios rincones de la geografía regional y nacional.
Más de tres mil personas, según la organización, han querido degustar las sabrosas tapas preparadas por diez establecimientos de la comarca del Somontano en la la octava edición de Trufa -te.
El certamen organizado por la Diputación Provincial de Huesca ha cosechado un nuevo éxito de participación. A los veinte minutos el recinto ferial cerraba sus puertas al registrar el aforo completo, de 1.500 personas. Fuera, colas de hasta 300 personas que esperaron pacientemente su turno para acceder al recinto ferial.
«Nada más abrir las puertas el recinto ya se ha llenado. Hemos apostado por un recinto lo más amplio posible, pero todos los años de Trufa-te nos ha ido desbordando», afirmaba Cosculluela, quien subraya la finalidad de promoción que tiene este certamen: «Lo que perseguimos es hacer la trufa popular y acercarla a los ciudadanos. Ya se ha conseguido porque hay pocos restaurantes de la provincia que no trabajen con la trufa, y ésta se cultiva no sólo en la Ribagorza, si no en Sobrabre, Somontano, La Hoya y el Alto Gállego, y además unos 80 restaurantes ya la trabajan».
Hasta pasadas las diez de la noche se sirvieron 12.000 tapas elaboradas por los 12 kilos de trufa negra que la DPH entregaba el lunes en Graus a los restaurantes de El Grado, Alquézar y Barbastro. Además la asociación de truficultores vendieron unos 10 kilos de trufa negra.
Los cocineros aplaudían el evento. Javier Puyal, del restaurante Tres Caminos de El Grado, asegura que «como promoción es muy interesante. La trufa es un producto puntero a nivel de Aragón y es una satisfacción ayudar a promocionarla. Los cocineros hemos estado a la altura».
Su compañero Alberto Noguero del Flor aseguraba que Trufa – te «es una fiesta de trufa popular, es un certamen que debe seguir así y que la gente se acostumbre a trabajar con ella. A precio kilo resulta caro, pero a precio gramo no es tan cara. Y este evento es importante para que funcione el Somontano, la Ribagorza, el Sobrarbe y otras comarcas que la cultivan ya que es fuente de riqueza y genera empleo”.
Pasadas las 22.00, los últimos visitantes abandonaban el recinto ferial con una grata sensación del inconfundible aroma de la trufa en el paladar y con el deseo de repetir el año que viene en otra localidad altoaragonesa.




