Durante las últimas dos semanas, una decena de viviendas han sufrido robos en Salas Bajas, un municipio de alrededor de 200 habitantes de la comarca del Somontano, lo que ha generado inquietud entre los vecinos ante la reiteración de los hechos y su proximidad en el tiempo.
Robos concentrados en menos de un mes
Los últimos asaltos se produjeron el viernes por la tarde noche, entre las 18.00 y las 20.00 horas. En ese intervalo, los autores accedieron a seis viviendas de Salas Bajas, forzando puertas y ventanas, y registraron los domicilios, que se encontraban vacíos en ese momento, con el objetivo de sustraer joyas, dinero en metálico y otros objetos de valor.
Ese mismo día se registraron además cuatro robos en la urbanización del Ariño, en Barbastro, una zona situada fuera del casco urbano donde se localiza el complejo deportivo de la Sociedad Mercantil y Artesana.
Antecedentes recientes
Semanas antes ya se habían denunciado otros cinco robos en viviendas de Salas Bajas. En uno de estos casos, los autores se encontraron con los propietarios del inmueble y huyeron sin consumar el robo.
Declaraciones del alcalde
El alcalde de Salas Bajas, Jorge Gracia, ha señalado que en menos de un mes se ha entrado en unas diez casas del municipio. Según ha explicado, los autores actúan con rapidez, accediendo a las viviendas mediante la rotura de ventanas o el forzado de accesos y registrando por completo inmuebles de varias plantas en pocos minutos, centrando su búsqueda en joyas y dinero.
El regidor ha indicado también que tenía previsto contactar con el capitán de la Guardia Civil del puesto de Barbastro para estudiar posibles medidas que refuercen la seguridad en la zona.
Investigación en curso
Uno de los vecinos afectados ha relatado que el día de uno de los robos observó una furgoneta realizando maniobras sospechosas por el municipio, vehículo que, según otros residentes, también habría sido visto en días anteriores.
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación. Según ha trasladado un vecino afectado, se sospecha que los hechos puedan estar relacionados con grupos itinerantes que, ante la implantación de sistemas de lectura de matrículas en accesos a municipios de Cataluña, estarían actuando en zonas rurales de Aragón donde no existen estas medidas de control.


