Gracias a Demos UC3M los alumnos pudieron disfrutar de un debate entre Pablo Iglesias y Albert Rivera al que también estaban invitados los presidentes del PP y PSOE
Los alumnos comprometidos con el futuro español pudieron conocer las candidaturas de partidos que apuestan por el cambio y ahondar en conceptos dejados en el aire.
El pasado viernes 27 de noviembre, en la Universidad Carlos III de Madrid gracias a la Asociación Demos, se vivió un momento histórico en el que participaron Albert Rivera y Pablo Iglesias. Los líderes de los partidos que apuestan por el cambio no estuvieron acompañados por los tradicionales, ya que tal y como dijo Pablo, Rajoy y Pedro Sánchez piensan que los dos partidos presentes se disputan la medalla de bronce, terminando con la conclusión de que la arrogancia no es positiva y más cuando se trata de una audiencia joven a la que tanto apelan en sus candidaturas. El periodista Carlos Alsina actuó como mediador, recordándoles que lo importante del debate sería la batería de preguntas que al final los alumnos formularles hacerles a ambos.
El debate comenzó con el proyecto común que propone Ciudadanos, basado en un proyecto de valores civiles, económico social y la voluntad de desarrollo de una nueva etapa política y democrática. Podemos, por su parte, expuso ideas como otorgar una mayor importancia a los derechos sociales, la revocabilidad del presidente del gobierno, una justicia independiente o la unidad de la diversidad. No faltó, por parte de Podemos, una reflexión sobre la política internacional y el terrorismo, apelando a que los bombardeos no son la solución para erradicar el problema.
Como en cualquier debate que se precie, no faltaron esas pequeñas puntas por parte de ambos líderes sobre la cantidad de tiempo, medida al segundo, que cada uno de ellos excedía del tiempo recomendado a la hora de expresarse. La economía que expuso Podemos hizo referencia a la desigualdad de impuestos que se desarrolla en productos básicos y de lujo, al mantenimiento de la energía nuclear por la presencia de empresas como Iberdrola, concluyendo en apostar por recursos de los que España puede presumir, el sol y el aire. La de Ciudadanos desarrolló dos principios, la recuperación de la clase media trabajadora y la creación de riqueza y puestos para repartirla. Rivera mencionó el problema de los contratos basura y la necesidad de las segundas oportunidades por parte de los inversores.
Carlos Alsina, al ver que el debate iba perdiendo forma por los largos discursos de los participantes, decidió continuar con preguntas directas que aumentaran el dinamismo del evento. Preguntó por la renta garantizada propuesta por Podemos y el complemento salarial de Ciudadanos, desarrolló preguntas afines a la audiencia como la consideración de que hay demasiadas Universidades en España, concluyendo ambos en que hay demasiadas plazas libres, ya que no todos los estudiantes pueden pagarse su formación. Se hizo mención al pacto antiyihadismo y a la opinión sobre una posible guerra justa y necesaria.
Los alumnos se interesaron sobre la religión obligatoria en educación, a lo que Ciudadanos respondió con conceptos como libertad y respeto, mientras que Iglesias, a parte de la libertad de culto, expuso la negación a la existencia de la catequesis en centros públicos. Se preguntó, además, sobre la vinculación entre yihadismo y refugiados, respondiendo el líder de Podemos con la responsabilidad histórica que reposa sobre las espaldas de España. Se tocaron temas como el reconocimiento de la fabla asturiana o la filosofía, pregunta ésta última a partir de la cual se ha desarrollado una auténtica polémica en redes sociales ya que el líder de Ciudadanos, tras la petición de la recomendación de un libro de filosofía por parte de un universitario, recomendó los mismos libros que Pablo Iglesias había citado y posteriormente reconoció no haberse leído ninguno del autor, Kant.
En conclusión, a partir de este histórico momento, gracias a Podemos y Ciudadanos, se abre una nueva propuesta universitaria, una gran oportunidad para los alumnos de involucrarse en un tema tan importante como es la política. A pesar de que miles de alumnos quedaron fuera del Auditorio, todos son conscientes de lo que allí se pronunció y podemos afirmar que el compromiso con el futuro de España por parte de los jóvenes españoles aumenta por momentos.



