El Ayuntamiento de Peralta de Alcofea reclama al Gobierno de Aragón los 6.000 euros que adeuda de la subvención para el comedor escolar. Sergio Gambau, alcalde de Peralta de Alcofea, señala que “el Ayuntamiento está asumiendo competencias que tendría que estar desarrollando la DGA. Si el Departamento de Educación pagara con regularidad, cubrirían el 50% del servicio, el resto lo costea el consistorio con fondos propios”.
Impago de la subvención para el comedor escolar de Peralta de Alcofea
Además, Gambau añade que considera que se trata de “un trato discriminatorio hacia las familias que viven tanto en este pueblo como en otros del medio rural altoaragonés, que están pagando un precio más elevado por llevar a sus hijos al comedor que quienes lo hacen en una población más grande”. Así, asegura, “es normal que al Gobierno de Aragón le salgan las cuentas, los ayuntamientos rurales somos su cuenta de crédito sin intereses”.
Por otro lado, el alcalde de Peralta de Alcofea señala que no se trata de un caso aislado, ya que “colegios rurales agrupados de la comarca de Somontano y de toda la provincia están en la misma situación. En vez de ayudar, la DGA nos da verdaderos quebraderos de cabeza. Para tener una escuela digna y ofrecer a los niños los mismos servicios que disfrutan quienes viven en núcleos más grandes, lo que recibimos no es apoyo, son más cargas administrativas y una subvención infradotada”.
Despoblación y centralización de la financiación en las ciudades
Sergio Gambau destaca que “por supuesto que se puede luchar contra la despoblación, pero con partidas presupuestarias que nos acompañen y que nos permitan desarrollar los servicios desde el territorio, como ya lo estamos haciendo, y no encorsetados con requisitos de ciudad y dirigidos desde la ciudad. Nuestro municipio, como otros municipios pequeños, estamos creciendo en población, porque desde los consistorios ponemos dinero y asumimos todas esas competencias impropias (comedores escolares, escuelas infantiles, equipamiento y renovación de consultorios médicos…), que está más que demostrado que ayudan a conciliar la vida familiar y laboral, a iniciar y mantener servicios, en definitiva, a crear puestos de trabajo y a asentar población”.
Y añade que “todo esto debería financiarlo la Comunidad Autónoma, es su obligación. Si el dinero que se están gastando en la nueva Romareda y en incrementar la financiación a la ciudad de Zaragoza nos lo repartieran para los pueblos, multiplicaríamos los panes y los peces. El Gobierno de Aragón nos está abandonando y dirigiendo el dinero hacia las ciudades donde sí les salen las cuentas”. Por último, concluye asegurando que “las políticas actuales de la DGA ayudan a vaciar aún más la mal llamada España vaciada”.




