Vienes de Madrid de recibir un reconocimiento, a tu tierra a recoger otro. ¿Cómo te sientes como periodista?
Me siento muy orgullosa, emocionada y sobre todo agradecida, porque este es un reconocimiento que dan los compañeros. Es un regalo y una lotería, porque había muchas candidaturas muy buenas. Lo recibo con humildad y pensando que es un premio a tantos compañeros con los que he aprendido y con los que trabajo cada día, en concreto ahora, desde hace 7 años, en 20 Minutos. Que sea un premio en mi tierra lo hace muy especial y que lleve el nombre de José Manuel Porquet me emociona.
¿Es verdad que hacer un periodismo de provincias también tiene sus riesgos, por la proximidad con el poder?
Si, sales a la calle y te puedes encontrar paseando a la persona sobre la que has escrito. Pero tiene la virtud de que es un periodismo muy pegado al terreno y social. En Madrid puedes disparar, estás en tu redacción y estás a refugio. Aquí estás en la trinchera día a día. La presión que puedes sufrir al estar más cerca poder es más intensa. Lo que yo he aprendido del periodismo regional es a mantener la distancia. El poder tiene que dejar respirar a los periodistas, para que los lectores con la información que reciben se formen su propia opinión. Creo en el periodismo de cercanía, de servicio y se puede hacer también en el periodismo nacional, de hecho 20 Minutos es, en esencia, espíritu Henneo.
Cuando Henneo compra 20 Minutos, la cabecera ya era una referencia. Pero contigo al frente su presencia mediática se está incrementando. ¿Cuál es el secreto de la persistencia de este diario gratuito entre toda la vorágine de medios digitales?
El secreto es un equipo comprometido con el periodismo social, de proximidad y transversal sin polarizar. Que ofrece información rigurosa pero sosegada. Un equipo que ha hecho una síntesis de los valores Henneo, del Heraldo de Aragón, con la potencia que tiene 20 Minutos y que ya tenía desde que nació. Fue el único digital gratuito que sobrevivió a la crisis de publicidad.
En el Congreso de Huesca siempre se ha hablado de si lo digital constituye una amenaza al periodismo. Y en esta edición la Inteligencia Artificial. ¿Cómo sobrevivir?
De momento es una incógnita, lo que está claro es que tenemos que integrarla en nuestra vida. No podemos estar pasivos y esperar a que la IA nos colonice, tenemos que ser proactivos. Cada avance tecnológico en la historia del periodismo debe ponerse al servicio del lector y ser respetuoso con él, si algo está hecho con IA decírselo. En este Congreso se está hablando de las oportunidades y riesgos de la IA. Hay que estar muy pendientes para que sea una oportunidad y no una amenaza.
En el plano personal, llegaste de Zaragoza a Madrid siendo una referencia informativa en Aragón. Ahora en la capital de España te has convertido en un rostro muy reconocido a nivel nacional gracias a tus intervenciones en varias televisiones, incluida TVE. ¿Cómo llevas ese éxito?
Para un periodista estar en las tertulias es importante porque le das mucha visibilidad a tu medio y a ti mismo como profesional. He tenido la suerte de estar en Espejo Público, al lado de Susana Grisso, en Telemadrid, con Ana Samboal. Y siempre que puedo hablo de Aragón.
Y del tomate rosa de Barbastro y del vino de la D.O.P. Somontano …
Si, siempre. Yo aquí tengo los tres títulos, soy aragonesa, de Zaragoza y de Barbastro.


