Ronda Somontano.- ¿Qué sentido tiene plegar la espalda desde la postura sentada?
Ejercicio y Bienestar.- Tiene multitud de funciones y sentidos, pero se pueden reducir a dos fundamentales. Por un parte supone un descanso preventivo, dado que muchas personas pasan varias horas al día sentadas sin descanso alguno, lo que supone una compresión articular muy intensa, excesiva; por otra, implica un entrenamiento constante para mantener la espalda en plena forma y no sufra las congestiones y dolores tan frecuentes en millones de personas en todo el planeta.
R.S.- ¿En qué consiste plegar la espalda desde la postura sentada?

E.B.- Comienza por darse cuenta de que se está acumulando excesiva fatiga. En ese preciso momento se suspenden los quehaceres, si existe posibilidad de hacer esta interrupción y si no se procura hacer una pausa lo antes posible, pero sin tregua, como ir al servicio, de hecho acudir allí y sentarse sobre el inodoro para plegar la espalda es un excelente recurso.
Una vez ajustada la postura sentada, se relaja la cara dejando caer el maxilar inferior, se dejar colgar los hombros, brazos, antebrazos y manos a ambos lados y se flexiona la cabeza acercando, e incluso tocando, la barbilla al pecho. En esta postura la persona respira profundamente por sus riñones, tratando de sentir el peso de su cabeza, de sus hombros y de sus brazos. Cada vez que se exhale aire se va bajando la cabeza y los hombros muy lentamente, una o dos vértebras cada vez flexionando el tronco, hasta que las yemas de los dedos lleguen al suelo o bien hasta que se perciba alguna dificultad para seguir descendiendo, en el abdomen, en las lumbares o en el sacro. A la menor dificultad hay que pararse y dejar de bajar.
Una vez plegada la espalda hasta la posición que el propio cuerpo permita, se mantiene en esta posición tratando de respirar por la zona lumbar. Para percibirlo mejor se aconseja poner las manos sobre los riñones. Practicar esta respiración en ese momento permite alargar la columna lumbar lo que alivia casi al instante cualquier molestia en esta zona tan vulnerable del cuerpo humano.
R.S.- ¿Cuántas veces se puede practicar al día y por cuánto tiempo?
E.B.- Es lo mismo que necesitar ir al baño o beber. Esto depende de cada situación personal. Aquellas personas que padecen frecuentes dolores de espalda tienen que plegarla al menos una vez cada hora, como entrenamiento y prevención. En cualquier caso es cada cual, dependiendo de su trabajo y su situación personal, la única capaz de decidir cuántas veces necesita plegar su espalda al día. En cuanto a la duración es así mismo una cuestión flexible, con tres o cuatro minutos puede ser suficiente, pero se puede prolongar hasta diez si se desea y el protagonista de la acción se encuentra bien practicándolo.
R.S.- ¿A qué edad se puede empezar a practicar y hasta cuándo se puede entrenar el plegamiento de la espalda?
E.B.- La edad y condición física es heterogénea y variable. Lo practica cualquier niño de tres años de manera espontánea y natural, de modo que sería factible y muy saludable practicarlo en todos los colegios, institutos y universidades del mundo, como un descanso sostenible muy necesario. Se podría practicar en todas las residencias de ancianos del mundo hasta prácticamente el último día de la vida, en el tren, el avión o la oficina. Por supuesto, lo pueden practicar todos los deportistas cuantas veces necesiten, sobre todo aquellos que llevan a cabo muchas horas de preparación y sobrecarga.

