El estilo Barroco es, entre otras cosas, una puesta en escena , una teatralización.
En las portadas de algunas capillas del Barroco pleno (como en la Catedral de Barbastro), dos angelitos regordetes abren el pesado telón de un escenario e invitan a entrar para conocer, para saber y para adorar.
Pienso que hace tiempo que el Congreso de los Diputados se ha convertido también en un escenario teatral y desde su tribuna los oradores actúan, o como se dice ahora, discursean sus sobre unos “relatos”,( por favor , jamás ”performances”) por desgracia , cargados de trampantojos , de contradicciones o de imposturas.
Estamos hartos de oír, además de insultos, soluciones milagrosas para todo cuando la realidad de los actos nos sitúan en el lado opuesto de engañosas propuestas y muy lejos de una orilla salvadora.
Hace unas semanas el huracán Dorian giraba y giraba por el Atlántico cobrando cada vez más vigor.
Del mismo modo, después del mayo de 2015 un Pablo Iglesias giraba por los platós de la Sexta seduciendo al personal con una puesta en escena muy barroca y por lo tanto llena de exuberantes argumentos que la corrupción pepera le brindaba en bandeja.
Pero ,¡Ay…! , cuando el huracán Pablo tocó tierra en las Bahamas de la Carrera de San Jerónimo…
Aquel infausto día de 2016, el líder de Podemos llegó al estrado para facilitar un Gobierno de progreso y sin embargo levantó el puño al más puro estilo de Stalin y meó fuera de tiesto recordando a los de la “cal viva”, es decir, al Felipe González que “no sabía” de los Gal. Miren , no mentía P. Iglesias pero… aquello en esos cruciales momentos …¿ ustedes creen que venía a cuento…?
En medio de tantas puestas en escena con grandilocuente relato, yo quisiera romper una lanza que el pragmatismo me susurra al recordar conquistas como las del denostado Zapatero que borró de los telediarios el cansino y doloroso goteo de crímenes de Eta, aún cuando le explotara en las manos su promesa en vísperas del atentado en la terminal de Barajas, o nos liberó de los humos en los espacios públicos cerrados, o nos puso en vanguardia de los derechos LGTBI con leyes sobre los enlaces en parejas del mismo sexo a la vez que impulsaba leyes sobre Memoria Histórica o sobre la Dependencia.
De los escasos meses de Gobierno interino de Pedro Sánchez a nadie se nos escapa el aumento del salario mínimo interprofesional (propiciado por la insistencia de Podemos), el fichado de la entrada a jornadas laborales(en cumplimiento de normas europeas) cargadas de horas extras trabajadas “por la cara” o la atención a los parados de larga duración que pasan de los cincuenta.
Creo que se pueden identificar como victorias ganadas para la GENTE. A mí me valen.
Ya está bien de soflamas que empujan a los “humillados” a “conquistar los cielos” o que se nos proponga una especie de revolución “a la francesa” en la que los líderes de esta nueva izquierda , más que emular a Voltaire, pretenden ser monsieur de Guillotin para ajusticiar a la “casta”.
Que no , Sr. Iglesias …que no queremos cambiar las cosas todas de golpe. Y si ustedes pretenden atacar a sus “enemigos declarados” desde la misma mesa del Consejo de Ministros está claro que volveremos a votar.
Sí , y seguro que iremos a votar muchos. Los que siempre hemos cumplido con los deberes democráticos y las obligaciones de ciudadanos.
Entre tanto, declararán las ex-presidentas de la Comunidad de Madrid en otro aquelarre de la corrupción o estallará la bomba de la sentencia del “procès” para dejar bien visibles a quienes defendemos un España de progreso, pero sobre todo de respeto a la Constitución y las normas que nos hemos dado.



