Los trabajadores de Prefabricados Selgua, la fábrica montisonense de la multinacional aragonesa Prainsa, desconvocaron ayer su huelga indefinida al recibir dos de las cuatro nóminas pendientes que todavía se les adeuda.
La asamblea de trabajadores decidió levantar la huelga que se había iniciado el 1 de julio ya que la empresa les debía 8 nóminas. Desde entonces, la compañía aragonesa de traviesas y obra civil, ha pagado cuatro nóminas. Las dos últimas el jueves y ayer viernes. El gesto ha satisfecho las reivindicaciones de los trabajadores que han optado por desconvocar la huelga indefinida, sobre todo por la promesa de la dirección de estar al corriente de pagos el próximo mes de octubre.
La empresa ha comunicado a los trabajadores que a partir de ahora va a dar vacaciones a los empleados y que después de septiembre iniciará un expediente de suspensión de empleo. Desde el comité de empresa valoraban la medida adoptada por el grupo Prainsa.
«Dentro de lo que cabe es un buena solución, porque no había más salida. La empresa dice que no puede pagar, y con la huelga hemos conseguido el compromiso de que nos paguen las nóminas pendientes», señalaba un portavoz de los trabajadores.
La plantilla desconoce si al finalizar verano la actividad en la fábrica continuará o la empresa entrará en un concurso de acreedores como la vecina Prefabricados Monzón, del mismo grupo, y que esta semana ha prescindido de 16 de sus trabajadores.

