La naturaleza es sabia. Por eso, cuando un animal es peligroso, suele tener colores llamativos que advierten de la amenaza que supone. Tenemos un claro ejemplo de esto con las avispas, con colores amarillos y negros que recuerdan a los letreros de advertencia que podemos ver a diario, y es que los colores pueden contar mucho más de lo que imaginamos.
Cuentan tanto que hasta se usan para vender. De hecho, en el mundo del marketing digital se aplica lo que se conoce como psiciología del color, una rama de la psicología que estudia los efectos que determinados colores pueden causar en la mente human. Es algo que las marcas llevan tiempo usando para vender sus productos y servicios. ¿Cómo? Tal y como vamos a ver aquí. Te vamos a enseñar cómo se aplica el color para vender más en el marketing.
Vender con colores: así se aplica la psicología del color en el marketing
Utilizar el color es algo que el marketing lleva haciendo décadas, aunque es un componente delicado. Bien empleado, por ejemplo en una campaña de mail marketing, puede mejorar la interacción con el público considerablemente. Sin embargo, mal empleado puede causar rechazo por parte de los consumidores. Por eso es tan importante estudiar el efecto que causan los colores sobre las personas.
Hay cinco colores en concreto que se usan muchísimo en los mensajes, webs y contenidos en general de las marcas. Aquí vamos a verlos para detallar qué hace cada uno y cómo se suele emplear principalmente:
Rojo para causar urgencia
El rojo es el color de la urgencia y la pasión por excelencia. Tiene una naturaleza llamativa que provoca emociones intensas, por eso en el marketing se emplea sobre todo cuando se lanza una oferta especial o una promoción que estará disponible solo por tiempo limitado.
Estudios han demostrado que puede acelerar la frecuencia cardíaca, de ahí que funcione tan bien para llamar la atención de quien lo ve. No obstante, debe usarse con equilibrio y cuidado ya que, presente en exceso, puede resultar agresivo e intimidatorio.
Amarillo para alegrar
El amarillo refleja brillo, es el color de la felicidad, la alegría y el optimismo que también suele usarse en ofertas y promociones cuando lo analizamos en el mundo del marketing. Puede estimular el cerebro y reforzar la claridad mental, siendo muy bueno también para llamar la atención de quien lo ve.
Sirve para atraer la mirada a puntos concretos en un contenido y para destacar llamadas a la acción. De nuevo, debe usarse con cuidado, porque la presencia excesiva del color amarillo puede generar sensación de caos y agresividad, causando rechazo.
Azul para tranquilizar
Muchas personas piensan en el sonido del oleaje marino para relajarse, y parte de esto se debe también al color del mar. El azul es un color tranquilizador y que transmite confianza. Curiosamente, se usa sobre todo en el ámbito de la tecnología cuando lo trasladamos al marketing, ya que refuerza la fiabilidad de las marcas o productos.
También transmite profesionalidad, de ahí que se emplee en este campo (solo hay que ver a referentes como IBM o Meta). ¿Y cómo se usa en el marketing? Principalmente, para demostrar seriedad y confianza, para que el espectador sepa que está ante algo seguro y fiable.
Verde para naturalizar
Se pueden tener muchas opiniones, pero todo el mundo está de acuerdo en que el verde es el color de la naturaleza y la salud. Las etiquetas sobre sostenibilidad suelen recurrir a él, ya que recuerda a las plantas, a los entornos naturales.
¿Y en el marketing? Pues es el color favorito de cualquier campaña sostenible. Ahora que la sostenibilidad se ha vuelto tan importante para las marcas, usar este tono cromático para productos ecológicos o bio sea algo muy habitual. Además, causa un efecto relajante en el cerebro, ayudando a generar calma en el usuario.
Negro para la exclusividad
El negro es un color que, en solitario, se suele vincular a la elegancia y sofisticación, a la exclusividad, la autoridad y la seriedad. En el marketing se utiliza principalmente para gamas de productos o servicios premium o exclusivos, combinándose sobre todo con el dorado.
También tiene un curioso efecto psicológico de adelgazamiento, por eso se emplea mucho en marcas de moda. Está muy extendido sobre todo en la moda deportiva.
Son los casos más claros, pero no los únicos. Al final, tanto el marketing como cualquier otro sector se nutren de los colores, ya que los necesitan cada vez que tienen que comunicarse con el consumidor de alguna manera.
Ahora que entiendes cómo funcionan, seguro que entenderás mucho mejor el tipo de mensaje que te lanzan las compañías cuando los emplean en sus carteles, vídeos, infografías, correos o incluso webs. Los colores están por todas partes, pero las marcas los estudian al dedillo.




