El Real Zaragoza ha terminado prácticamente su andadura en la competición doméstica ya que a falta de dos meses para que termine el curso futbolístico, se encuentra en una zona tranquila donde no acecha el peligro de descenso ni existen posibilidades reales de que el equipo maño sea capaz de entrar en playoffs. Mirando la clasificación, 14 puntos separan al Real Zaragoza del Mallorca, el equipo balear es el que marca en este momento la zona de playoff en la división de plata del fútbol español.
La etapa de Idiakez fue dura ya que desde su llegada nunca terminaron de gustar sus decisiones en la afición blanquilla. El equipo comenzó la temporada con un peligro real de pasarlo mal por no descender esta temporada, por lo que su destitución no se hizo esperar. Los cuatro primeros partidos fueron excepcionales al no conocer la derrota y lograr dos victorias y dos empates, la afición comenzaba a pensar que el ascenso era posible, aunque todo esto se desvanecería con una racha de ocho derrotas sin ganar. El equipo entró en una espiral de malos resultados y nada pudo hacer el entrenador para que la dinámica cambiase.
La directiva se vio obligada a reemplazar al técnico maño y decidió que Lucas Alcaraz era la persona capaz de darle la vuelta a una situación muy complicada ya que el ambiente se encontraba muy crispado por los malos resultados. Pese al cambio de entrenador, el equipo sufría dos derrotas consecutivas ante Elche y Granada. El Gimnástic pagaría los platos rotos y permitió que el Zaragoza rompiese la racha al vencer por 1-3 en el Nou Estadi de Tarragona. La afición estaba aún peor con el nuevo entrenador ya que sus decisiones en momentos clave hacían que el equipo dejase de sumar muchos puntos, volviendo a tener miedo de sufrir por el descenso a final de temporada.
Llegaría el tercer entrenador de la temporada al Real Zaragoza en apenas cuatro meses, Víctor Fernández, un entrenador conocido al haber entrenado al equipo zaragozano anteriormente, por lo que desde la directiva se esperaba que fuese el definitivo y pudiese al menos salvar la temporada del fracaso absoluto. El Real Zaragoza no podía descender ya que bajar a Segunda División B significaría prácticamente su desaparición, una situación que rondaba en la cabeza de los aficionados con cada derrota de su equipo.
El entrenador zaragozano hizo que el equipo cogiese fuerzas y ganase al Extremadura y en un complicado estadio como El Molinón. La situación del equipo mejoraba y cada vez se encontraba en una posición más favorable en la tabla, pero sin posibilidades reales de llegar al playoff ya que los equipos punteros de la competición eran equipos mucho más regulares que este Real Zaragoza. La desaparición del Reus hizo que el miedo por el descenso dejase de existir al haber solo tres plazas para perder la categoría. El último partido ante el Elche fue la gran demostración de que el equipo puede llegar a ganar sin necesidad de jugar bien, los delanteros del equipo maño no están del todo acertados y eso se nota a la hora de ganar partidos con mayor facilidad.
Tras la victoria ante el equipo ilicitano al Zaragoza solo le queda esperar que pasen los partidos y olvidar cuanto antes esta fatídica temporada. La Segunda División actual es la más competitiva que se recuerda en los últimos tiempos, por lo que el Zaragoza no tendrá nada fácil llegar a subir a la división en la que ha estado tanto tiempo a lo largo de su historia. Por otro lado, el Huesca está tratando de mantener la categoría en Primera División, aunque sigue siendo colista a 7 puntos del Villarreal. El submarino amarillo parece haber reaccionado y no tardará mucho en seguir acumulando victorias a su marcador. El Huesca jugará el domingo 31 ante el Real Madrid con una cuota 19 en Betway. Estas cuotas han sido seleccionadas y confirmadas a día 18 de marzo.
El equipo aragonés debe empezar a sumar de tres en tres ya que sus rivales directos tienen una plantilla de mayor calidad y parten con ventaja al tener una distancia considerable con el Huesca. Durante el final de temporada, los nervios jugarán un papel esencial en la mente de todos ya que ninguno querrá perder la categoría y jugar el año que viene en una división inferior.

