Desde la asamblea Purna Somontano nos oponemos a los circos con animales, pues consideramos que un lugar donde se exhibe sufrimiento y esclavitud nunca podrá ser un medio educativo y de entretenimiento.
Los animales de circo suelen pasar su vida en pequeñas jaulas donde apenas se pueden mover, o permanecen la mayor parte del día atados al suelo. Esto les impide desarrollar sus comportamientos naturales y, en consecuencia, les provoca sufrimiento y frustración.
Cuando los animales se ven obligados a pasar casi toda su vida atados o enjaulados, desarrollan comportamientos anormales que indican que están sufriendo psicológicamente a causa de su esclavitud. Estos comportamientos son causados por un tipo de neurosis conocida como zoocosis, que presenta los siguientes síntomas:
Deambular constantemente, dar vueltas en círculos, lamer y morder objetos repetitivamente (paredes, barrotes), balancearse constantemente, pasividad, falta de reacción a los estímulos, agresividad, automutilación (morderse extremidades, golpearse contra las paredes), coprofília (modo antinatural de comer y jugar con los excrementos), etc.
La vida de cautiverio en el circo conlleva inherentemente el confinamiento, la falta de estímulos, la pérdida de control sobre el entorno y el hecho de que distintas especies de animales se vean obligadas a vivir unas junto a otras. Esto hace que ciertos individuos muestren estrés, lo que provoca patologías como trastornos hormonales, enfermedades de la piel, etc.
Aprovechando sus capacidades y habilidades naturales, los animales son obligados a ejecutar todo tipo de bailes, saltos, piruetas, coreografías en solitario o con otros animales, etc. Estos comportamientos son totalmente antinaturales: Acciones que no harían jamás en su hábitat natural.
Los animales en los circos viven una vida de dominación, confinamiento y, en muchas ocasiones, entrenamiento violento. Las personas que los entrenan, con el fin de someterles a su voluntad, utilizan técnicas de privación de alimento y golpes, así como cuerdas, mangos eléctricos, látigos y ganchos metálicos. Estos objetos se utilizan también durante el show para que los animales los vean y obedezcan.
Conociendo esto, nos declaramos en contra de los circos que utilizan animales y consideramos que es un mal ejemplo para la educación de niños y niñas, así como una aberración hacia los animales.
Existen numerosos ejemplos de que es posible realizar espectáculos circenses de gran belleza y calidad artística, sin necesidad de usar animales en los números.
CIRCOS SÍ, PERO SIN ANIMALES

