Organizar de manera eficiente los espacios de estudio infantiles resulta fundamental para que los peques de la casa puedan rendir al máximo. Sin duda uno de los elementos más importantes es el tipo de luz. A continuación te contamos qué tipo de luz es mejor utilizar en espacios de estudio infantiles, según los expertos.
Consejos para escoger la luz en espacios de estudio infantiles
A la hora de escoger la luz ideal para los espacios de estudio infantiles, debes tener en cuenta que es muy importante buscar luces y tipos de iluminación que vayan a permitir a los peques de la casa estudiar de manera eficiente y realizar todas sus tareas sin tener que forzar sus ojos.
Para ello, como nos han explicado desde Deco Infantil, lo mejor es escoger luces blancas neutras directas de unos 4000K. Este tipo de luces son las más parecidas a las luces solares, y por tanto son la mejor alternativa para poder estudiar con las mejores garantías.
Se trata de luces que los niños deben poder usar sobre libros y cuadernos desde arriba para rendir al máximo, como por ejemplo los clásicos flexos que todos conocemos.
Por otro lado, también es muy importante tener en cuenta que el tipo de luz que vayamos a escoger no provoque sombras en el papel. De esta manera, si escogemos un flexo para los espacios de estudio infantiles, es fundamental que si el niño es zurdo ubiquemos la luz a la mano derecha y que si es diestro lo coloquemos a la izquierda. De esta manera la mano no generará sombra al escribir y podremos rendir de manera mucho más eficiente. Si estás buscando un flexo de calidad para la habitación de los niños, te recomendamos echar un vistazo a la completa selección que han recopilado los profesionales de estudiantes10.com/mejores-flexos-para-estudiar/, ya que aquí vas a poder encontrar algunas de las mejores alternativas del momento para iluminar los espacios de estudio infantiles.
Así, la mejor luz para poder leer será siempre la luz natural, con lo que intentar aprovechar al máximo la iluminación natural en la habitación de los peques siempre será una buena idea. Por otro lado, escoger un tipo de iluminación similar a la luz natural es una buena alternativa en caso de que no podamos disponer de luz natural en la habitación, por la ausencia de ventanas o por la ubicación del escritorio.
Otro punto fundamental es regular la intensidad de la luz para poder asegurarnos de que los niños van a rendir con las mejores garantías, porque la falta de luz hará que los niños fuercen las cervicales y la espalda para acercarse más al papel, así como también puede traducirse en que los peques terminen forzando la vista en exceso.
De forma general, para poder asegurar que la luz que va a rodear a los niños cuando estén estudiando les permita concentrarse, es importante escoger siempre luces homogéneas, que iluminen de manera eficiente las zonas más amplias que sea posible, siempre sin cambios bruscos de intensidades, sobre todo en las zonas en las que los niños estén trabajando.
Las luces también deben ser cenitales. Esto quiere decir que debe iluminar desde la parte de arriba y de la forma más vertical posible, para así poder evitar la creación de sombras o de reflejos indeseados en la superficie.
Además, para conseguir un ambiente que se encuentre correctamente iluminado y que de verdad anime a estudiar a los niños, también es aconsejable aportar al espacio de estudio iluminaciones diferenciadas por zonas. Por ejemplo, para las habitaciones pequeñas lo mejor es elegir luces ambientales, y luego luces específicas que se dirijan a la lectura, usando flexos LED o lámparas infantiles de la mejor calidad.
Otra alternativa interesante para poder iluminar las habitaciones infantiles sin sombras pasa por usar plafones infantiles a tres luces. Son una buena opción porque se ubican de manera directa en los techos y aportan una eficiente potencia lumínica para poder iluminar de manera adecuada todo tipo de habitaciones.
Finalmente, si te estás preguntando si es mejor optar por luces cálidas o frías para iluminar los espacios de estudio infantiles, debe saber que las luces frías con tonos azulados o blancos son mucho más parecidas a las luces naturales o solares. De esta manera, son mucho mejor para leer y para estudiar porque aportan una mayor relajación y bienestar corporal a los niños.
Este tipo de luz es la mejor si vamos a realizar actividades que requieran de una buena concentración. Las luces frías favorecerán el descanso de los ojos de los niños mientras se encuentran en activo estudiando, sin que estos tengan que realizar sobre esfuerzos.
Del mismo modo, las luces cálidas son más próximas a los tonos amarillos y rojos, y son las más indicadas para los ambientes relajados. De esta manera no son las mejores para crear climas perfectos para la productividad, para estudiar o para leer.
Para acabar, es importante tener en cuenta siempre que si los niños van a estudiar o a leer durante la última parte del día, la luz fría activará su cerebro. Estimular su cerebro con este tipo de luces en la tarde noche puede hacer que les cueste conciliar el sueño, con lo que lo mejor para estas horas del día es contar también con una luz que tienda a la calidez.
Consejos generales sobre iluminación para espacios infantiles
A la hora de elegir la mejor iluminación para los espacios infantiles debemos tener en cuenta las siguientes pautas.
Primero que nada debemos ubicar luces exclusivas cerca de la zona de vestirse y arreglarse de los niños para poder ayudar al cuidado de su higiene por las noches si son niños pequeños
Del mismo modo, como nos han explicado desde https://viviendaviva.com/, las luces suaves deberían estar siempre encendidas por la noche para que los niños puedan evitar el miedo a la oscuridad, así como también será interesante contar con este tipo de luz si los niños son pequeños para poder darles la comida por la noche con las mejores garantías.
También será interesante ubicar iluminaciones indirectas que permitan a los peques llevar rutinas de sueño saludables: leer antes de dormir, relajarse, jugar, etc. sin interrumpir los ciclos de sueño de los niños ni despertarlos en horarios erróneos.
Del mismo modo, ubicar varios focos o apliques de muros en las escaleras, los pasillos o las zonas con trayectos inseguros será fundamental para garantizar la seguridad de los peques. Finalmente, recomendamos también escoger iluminaciones puntuales de color blanco, ya que éstas fomentarán en gran medida la concentración de los niños en la mesa de estudio o en su escritorio.



