La muerte de una mujer de arrestos, una auténtica ‘dama de hierro’ en un clan pirenaico, desata el reencuentro en torno a su velatorio de familiares y viejos conocidos y la inevitable evocación de tiempos pasados, con acidez, alegría y nostalgia. Ese es el argumento central de la última novela del escritor Ramón Acín (Piedrafita de Jaca 1952) y barbastrense consorte que lleva por título ‘Ya no estoy entre vosotros’ (Sueños de tinta. Mira Editores).
El autor acudió a Barbastro el viernes para presentarla en el Museo Diocesano en un acto organizado por Librería Castillón y que contó con la presencia del maestro José Antonio Albero que dirigió una tertulia con los asistentes.
«La obra tiene un título muy ambiguo porque todo el mundo cree que se habla de la matriarca que muere cuando en realidad estoy hablando del personaje que narra. Hay gente que toma la dirección de la matriarca que se muere y ve una forma de entender la novela y otros toman la dirección del protagonista que narra, con lo cual es muy positivo que la novela tenga ambas dimensiones», explica el autor.
En ‘Ya no estoy entre vosotros’ Ramón Acín plasma el paisaje del Pirineo donde nació y en ocasiones la novela parece estar ambientada en Jaca, Huesca y Barbastro. «El territorio tiene mucho que ver conmigo, incluso la época y el protagonista que se llama Ramón y por lo tanto estoy haciendo un juego de auto ficción. Es otro juego de la ambigüedad».
La figura de la mujer ha sido clave en el medio rural altoaragonés y este matriarcado es el que quiere plasmar Acín. «En el Pirineo la verdadera fuerza de la familia es la mujer, porque el hombre durante mucho tiempo tiene que bajar a la tierra llana a pastorear. La mujer es una dama de hierro que mantiene unida la familia»,
En su novela, el autor se sirve de un velatorio a la antigua usanza «para atrapar al lector y plantear problemas que me parecen interesantes y que son temas universales: la vida, la muerte, el amor, el concepto erótico, el peso del pasado, … ». Sobre todo Acín quiere recalcar el concepto de familia «que para mí es básico, porque allí es donde todas las personas aparecen cercenadas, aprenden y se hacen seres sociales. La familia es el primer núcleo de la sociedad».
El tema de fondo principal es «quitar hierro a la muerte». «Yo me río de la muerte. Este libro nace sobre una idea que yo tengo de la muerte sin grandes problemas. Ante la muerte hay que saber que existe y que es lo último que nos queda», dice.
Este profesor de Lengua y Literatura y uno de los novelistas más destacados de Aragón está a la espera de la publicación de un nuevo libro de micro relatos, y otro de relatos sin fecha de edición «porque la literatura en estos momentos está bastante jorobada». Además está en fase de terminar su última novela que versará sobre la amistad.
Acín ha publicado más de 25 libros en solitario, y el doble en obras colectivas. Considera a la Literatura «como una enfermedad grata y como una forma de entender mi existencia y mi entorno».
Sobre el panorama literario aragonés considera que estamos en un territorio privilegiado con un buen ramillete de autores como Soledad Puértolas, Manolo Vilas, Javier Tomeo, José María Latorre, Ignacio Pisón, Sergio del Molino o Carlos Castán. «Detrás de ellos hay una sedimentación lectora y los clubes de lectura que tenemos en Aragón son potentísimos en comparación con el resto de España», afirma.




