INGREDIENTES:
-350 g. de pan del día anterior
-600 ml. de leche de soja (o la que prefiráis)
-4 cdas de sirope de agave (o cualquier otro endulzante)
-1 ramita de canela
-La piel de 1/2 limón
-Aceite de oliva para freír
Para el “no huevo”:
-8 cdas de harina de garbanzo
-200 ml. de agua aprox
-Unas gotas de vinagre (suaviza el sabor de la harina)
Para el acabado:
-4 cdas de panela (o cualquier otro tipo de azúcar)
-1 cdta de canela en polvo
ELABORACIÓN:
-Ponemos en un cazo la leche de soja junto con el sirope de agave, la piel del limón y la ramita de canela.
Lo llevamos al fuego y, una vez que arranque a hervir, apartamos el cazo y dejamos templar con la tapa puesta hasta que la leche esté tibia.
-Preparamos el “no huevo” mezclando la harina de garbanzo con el agua y las gotitas de vinagre. Tiene que tener una textura parecida a la del huevo.
-Pasamos las rebanadas de pan por la leche de soja infusionada (unos segundos por cada lado) con cuidado de no empaparlas demasiado para que no se rompan al manipularlas.
Las colocamos sobre una rejilla para que escurran el exceso de leche.
-Preparamos una sartén con abundante aceite de oliva y calentamos.
-Ahora pasamos nuestras rebanadas por el “no huevo” y las vamos echando en el aceite bien caliente. Freímos por ambos lados y las sacamos sobre papel absorbente para así evitar el exceso de aceite.
-Las pasamos por la mezcla de panela y canela y listo.

