La investigadora de Barbastro Nunilo Cremades ha recibido junto a su compañero Rafael Tapia el premio a la excelencia en el campo de la Investigación en Biofísica 2020 que concede la Sociedad Española de Biofísica por sus descubrimientos en el ámbito de las enfermedades neurodegenerativas como el parkinson, la demencia de cuerpos de Levy o atrofia sistémica múltiple.
La Sociedad Española de Biofísica concede tres galardones anualmente. A toda una carrera, al investigador menor de 40 años –el premio recibido por Nunilo- y el de menores de 33 años – premio concedido a Rafael Tapia de Zaragoza. Para la barbastrense que trabaja en el Instituto BIFI de la Universidad de Zaragoza este reconocimiento “es un honor, porque te lo dan los expertos en biofísica que trabajan en el campo en el que trabajo. Es un premio muy importante para mí”.
Nunilo realiza investigación básica de generación de conocimiento en el campo de las enfermedades neurodegenerativas “Son enfermedades muy complejas, multifactoriales con muchos factores que además están interconectados. Estoy estudiando el factor de agregación amiloide de proteínas y su papel el el desarrollo y propagación de enfermedad. Un determinado tipo de proteína que está normalmente en la célula haciendo su función, en un determinado momento empieza a generar agregados tóxicos que desencadenan procesos de neurodegeneración, y que además saltan de célula a célula induciendo la propagación de enfermedad. Se sabe muy poco de ese proceso de agregación de proteínas y nuestro grupo de investigación trabaja en averiguar cómo se inicia este proceso, cómo estas proteínas se autoensamblan y cuáles son tóxicas porque no todas lo son. Con ellos conseguiremos desarrollar biomarcadores para un diagnóstico temprano de la enfermedad y desarrollar moléculas que puedan inhibir la toxicidad asociada a este proceso”, explica la investigadora.
La investigación del equipo que lidera la barbastrense “ha avanzado bastante en la compresión de este mecanismo y sobre todo hemos contribuido a la identificación de las especies de agregados que son tóxicos y por qué desencadenan esa toxicidad en las células”. De momento la cura al parkinson no está al alcance, “aunque se está comprendiendo cada vez más y se están descubriendo moléculas que podrían ser herramientas de terapia”. Se refiere al descubrimiento en el que participó de un compuesto que se encontraba en el hígado de ciertos tiburones y que podría dar lugar a una terapia para enfermos de Parkinson y cáncer. “Participé en esa investigación cuando estaba en Inglaterra y ahora esa molécula ya está en ensayos clínicos para un posterior uso terapéutico en enfermos de Parkinson”. Este estudio le valió el premio concedido por El Periódico de Aragón como Aragonés del Año 2019 en la categoría de Ciencia e Innovación.
Cremades inició su carrera investigadora en la Universidad de Zaragoza, realizó una estancia postdoctoral de más de 6 años en la universidad de Cambridge. En 2014 regresó a Zaragoza con una beca Ramón y Cajal que le ha permitido iniciar esta vía de investigación de agregación amiloide de proteínas asociadas a enfermedades neurodegenerativas en Aragón.
Sobre la situación actual que estamos viviendo con la pandemia del coronavirus, la barbastrense confía en que ello suponga un “pacto por la sanidad y la investigación” a nivel nacional que mejore las condiciones de sanitarios e investigadores. “En España creo que no hay una conciencia importante de lo que supone la ciencia y la investigación para la relevancia de la economía de un país y el bienestar de los ciudadanos. La hay en otros países pero no aquí, y por eso creo que es importante que los científicos estemos cerca de la sociedad para que la gente vea que las investigaciones básicas de generación de conocimiento pueden ayudar a mejorar la calidad de nuestra vida y contribuir al desarrollo de un país, y que no sólo se sustente en la construcción y el turismo. Eso hará que nuestros políticos lo vean de la misma manera”.

