Aragón vuelve a contar con presencia de lince ibérico tras décadas de ausencia. La comunidad se convierte así en la primera del noreste de la península en impulsar la recuperación de la especie, con la llegada de los ejemplares Windtail y Winx, que han iniciado su proceso de adaptación en un cercado de aclimatación en la estepa zaragozana antes de su futura liberación en el medio natural.
Torrecilla de Valmadrid (Zaragoza), en Aragón, ha acogido la llegada de los primeros ejemplares de lince ibérico, una especie desaparecida del territorio aragonés en la segunda mitad del siglo XX, dentro del programa de reintroducción impulsado por el Gobierno de Aragón.
Los ejemplares Windtail y Winx, procedentes de los centros de cría en cautividad de Silves (Portugal) y El Acebuche (Doñana), se encuentran ya en un cercado de aclimatación situado en la finca Acampo Armijo, en Torrecilla de Valmadrid, como paso previo a su liberación en el medio natural.
El presidente en funciones del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha participado en el acto de suelta de los animales y ha destacado la colaboración institucional y municipal que ha permitido poner en marcha este proyecto.
“El paso dado hoy es un hito en la recuperación de biodiversidad en la comunidad, gracias a la extraordinaria colaboración y participación de los 16 municipios incluidos en la cuenca del Huerva, que han apoyado por unanimidad su participación en el programa”, ha señalado.
Adaptación previa a la liberación
Los dos ejemplares, de un año de vida, permanecerán aproximadamente un mes en el cercado de aclimatación, un recinto de 18.000 metros cuadrados y más de cuatro metros de altura diseñado para facilitar su adaptación al entorno y el aprendizaje de la caza del conejo, su principal presa.
Tras esta fase inicial, el proceso se repetirá hasta completar la liberación de las cuatro parejas autorizadas por el grupo de trabajo del lince ibérico, con ejemplares procedentes también de los centros de cría de La Olivilla (Jaén) y Zarza de Granadilla (Cáceres).
La hembra inicialmente prevista para formar la primera pareja de reintroducción, Waka, ha sido sustituida por Windtail por motivos técnicos relacionados con la socialización y compatibilidad de los ejemplares seleccionados, según la evaluación realizada por el equipo técnico del programa.
Seguimiento y medidas de protección

El equipo técnico del Gobierno de Aragón ha participado en los reconocimientos veterinarios de los animales y en la colocación de collares GPS que permitirán realizar el seguimiento de los linces tras su liberación.
Además, se han aplicado distintas medidas preventivas, como la instalación de rampas y escalas en balsas de agua para evitar ahogamientos y la creación de pequeños bebederos que también benefician a otras especies.
Área de reintroducción en la cuenca del Huerva
La zona seleccionada para el proyecto abarca 27.500 hectáreas en la cuenca del Huerva, un área validada por el grupo de trabajo del lince ibérico por su disponibilidad de hábitat y la elevada densidad de conejo, principal alimento de la especie.
El 70% de esta superficie forma parte de la Red Natura 2000 y combina áreas de matorral, pinares y cultivos tradicionales de secano.
Inversión y apoyo al proyecto
La inversión comprometida o ejecutada hasta la fecha asciende a 1,1 millones de euros.
De esta cantidad, 920.000 euros proceden de fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, mientras que el resto corresponde a fondos propios del Gobierno de Aragón.
A esta financiación se sumarán aportaciones privadas como las de las empresas SAMCA, con 50.000 euros anuales durante cuatro años, y REPSOL, con 60.000 euros anuales durante el mismo periodo.
El programa ha permitido también la creación de cuatro nuevos puestos de trabajo en SARGA y la contratación de actuaciones vinculadas al proyecto, como la construcción del cercado de presuelta o las obras de prevención de ahogamientos.
Proyecto dentro de la estrategia nacional
La reintroducción del lince ibérico en Aragón forma parte de la Estrategia nacional de conservación de la especie, que ha permitido alcanzar en 2024 una población de 2.401 ejemplares censados en España y Portugal.
Desde 2011 se han reintroducido 403 individuos en distintas áreas con condiciones favorables.
El proyecto forma parte además del programa europeo LIFE Lynxconnect, dotado con 18,7 millones de euros, cuyo objetivo es crear una metapoblación genética y demográficamente funcional de lince ibérico.
El proceso comenzó en Aragón en 2017, tras la aprobación por unanimidad en las Cortes de Aragón de una proposición no de ley que instaba al Gobierno autonómico a solicitar su participación en los programas de recuperación de la especie.




