¿Cómo espera/desea que sea este 2022?
Deseo que seamos capaces de afrontar lo que nos venga con altura de miras o con profundidad de fe. Si no pasa nada, es fácil, será un año que cada uno lo podrá sobrellevar. Pero a mí lo que más me inquieta es cuando los jóvenes no tienen trabajo ni tienen esperanza de futuro o cuando se dan fuertes rupturas familiares. Esta es la realidad, pero cada uno la puede vivir de muchas maneras. Espero en este 2022 que cada uno sea capaz de abrazar lo que le venga.
¿Qué retos se marca?
Solamente uno: que todo lo que hemos pergeñado se cristalice y se consolide. Hoy la diócesis tiene 40 curas, 22 que nos vienen de fuera, 65 animadores, pero a lo mejor estas no son las cifras que tenemos pasado mañana. Que no perdamos nunca el horizonte: que esta diócesis tenga vida y estructura propia y dinamismo de futuro.

