Carmen Guardia.
El pasado sábado 22 de octubre dio comienzo la nueva temporada de senderismo infantil que organiza Montañeros de Aragón Barbastro, en colaboración con la Comarca de Somontano y los Ayuntamientos, y que continuará con un programa de excursiones mensuales dirigidas a niños y padres.
El Ayuntamiento de Salas Bajas nos invita a conocer esta ruta recientemente señalizada que une la localidad de Salas Bajas con el paraje conocido como Estaño de ros Palomos en el Barranco del Ariño.
La caminata comenzó junto a la Bodega Enate, este fue el punto de encuentro de los senderistas de Barbastro con los de Salas Bajas y Salas Altas. Desde allí nos dirigimos al camino viejo de Hoz de Barbastro, donde enseguida vemos el panel señalizador del comienzo de la ruta.
En la actualidad es una amplia pista agrícola que contrasta con su aspecto original (conservado en un tramo al final de pista antes de desviarse al sendero). El antiguo vial trascurría entre muros de piedra seca y carrascas.
En poco más de una hora desde Salas Bajas, se llega al Estaño (estanque en lengua aragonesa). La sencilla caminata se verá recompensada con creces al llegar a una enorme badina alimentada por un salto de agua. Junto a él se abre una gran cueva que dio nombre al lugar porque en su interior anidaban palomas torcaces.
El almuerzo de los senderistas tuvo lugar en el mismo cauce del Ariño. Este barranco nace en la sierra de Salinas, cerca del pueblo del mismo nombre. Recorre doce km. hasta desembocar en el río Vero en las proximidades de Castillazuelo. A lo largo de su cauce, que en parte discurre por un sustrato de roca arenisca, la erosión ha creado rincones sorprendentes llenos de encanto que se mantienen con agua todo el año.
En ese mismo punto del estaño confluyen los términos municipales de Salas Bajas, Hoz de Barbastro y Salas Altas.
Un lugar bonito y tranquilo, en esta ocasión el barranco muestra la tremenda sequía de estos meses. Los más pequeños pudieron bajar hasta la misma orilla del estanque antes de emprender el regreso, en esta ocasión por el camino de Montesa.
En apenas una hora más el grupo llegó de nuevo a Salas Bajas. En la localidad se visitó la Iglesia parroquial de San Vicente donde se conserva el sepulcro de Félix Rebolledo Palafox, señor de los lugares de Salas, Lazán y Aguilar y miembro de una de las familias más poderosas de la historia de Aragón.
Para terminar la jornada, el Ayuntamiento agasajó a los participantes con un delicioso chocolate con churros.
Crece el interés de niños y padres por estas rutas senderistas, que permiten dar a conocer todos los lugares de interés de la Comarca, tanto paisajísticos como del patrimonio cultural y a su vez realizar un ejercicio saludable en contacto con la naturaleza.


