
Ronda Somontano.- ¿Para qué sentir los pies cada día, no tenemos otras cosas más importantes de qué ocuparnos?
Ejercicio y Bienestar.- Los pies mantienen el cuerpo en contacto con la tierra, son las raíces de la vida, los responsables del equilibrio y hacen posible los desplazamientos, de modo que conviene tenerlos muy en cuenta, sentirlos cada día para recordar que necesitan cuidados porque nosotros los queremos en excelente estado si deseamos tener una buena calidad de vida.
R.S.- ¿Qué hacer para sentir cada día los pies cuando habitualmente los llevamos envueltos o abrigados dentro de un calzado?
E.B.- Cada vez que nos calzamos un zapato o una zapatilla entramos necesariamente en contacto con nuestro pie, este es un momento ideal para acariciarlo, masajearlo suavemente y agradecerle la importante función que realiza en nuestra vida cotidiana. A continuación se puede valorar qué tal se encuentra el pie ajustado en esa horma del zapato, conviene sentirlo para saber si está a gusto, confortable y holgado. En vez de preguntarse qué tal sienta el zapato y si combina con la ropa, resulta previo preguntarle al pie qué tal se ajusta el zapato a sus necesidades.
Una vez puestos de pie conviene sentir cómo soporta dentro del zapato todo el peso de nuestro cuerpo. Si se le percibe cómodo y suelto o por el contrario se siente compresión excesiva y pesadez. Finalmente, una vez se empieza a caminar, conviene prestar mucha atención a cada pisada durante los primeros pasos para sentir sus sensaciones y comprobar que está en condiciones de llevar a cabo el esfuerzo que se le va a exigir.
R.S.- ¿Qué hacer para cuidarlos del mejor modo posible?

E.B.- En primer lugar conviene utilizar calzado ancho, flexible y transpirable, de modo que sean los zapatos los que se adapten a las características del pie y no al contrario. También se necesita mantener una higiene diaria de los pies, lo que implica lavarlos aunque tan solo sea para refrescarlos un poco, pues sufren mucho con el sudor y la compresión de los zapatos. En tercer lugar, para recuperarlos del cansancio diario, lo aconsejable es darles un masaje con atención, cariño y delicadeza.
R.S.- ¿No son excesivas atenciones para unos pies?
E.B.- Un baño diario de pies y un posterior masaje antes de acostarse es un procedimiento muy barato y sencillo que reporta grandes beneficios, siendo además una costumbre muy higiénica y fácil de arraigar, como lo pueda ser el cepillado de los dientes.
El cuidado de los pies supone conectar con ellos diariamente dado que tanto se les exige. Hacerlo supone un momento de intimidad consigo mismo teniendo a los pies como interlocutores, sin la presencia de ruidos y distorsiones que resten atención hacia el propio pie. Si se experimentan cada día estos momentos, que no ocupan más de cinco o diez minutos, la persona encuentra una paz y un relax desconocido, un momento de gran placer que se busca cada día, porque además, si lo hace momentos antes de meterse en la cama para dormir, puede comprobarse diariamente que el sueño resulta mucho más reparador y profundo.




