Las Siervas de María de Barbastro se ven obligadas ha cerrar su casa tras 135 años de servicio en la ciudad. Esta decisión se debe a la escasez de vocaciones y carencia de personal, que impide remplazar a las hermanas más mayores y frágiles.
La Diócesis de Barbastro-Monzón lamenta profundamente la marcha de esta comunidad que, fiel al carisma de su fundadora, María Soledad Torres Acosta, ha vivido entregada al cuidado de enfermos. En esta última etapa, en la que las religiosas ya no podían acudir a los domicilios, la Unidad Pastoral de Barbastro les pidió que fueran formadoras del equipo que se creó desde Pastoral de la Salud para visitar a los ancianos y enfermos en sus casas, una iniciativa fructífera y enriquecedora que alargará su huella en la ciudad.
Eucaristía de acción de gracias por las Siervas de María de Barbastro
Por otro lado, las Siervas de María dan gracias a Dios por los casi 135 años de servicio, los últimos 40 en su casa de la calle Las Fuentes, a la ciudad y a la diócesis. La comunidad pide a los fieles oraciones por las vocaciones, tan necesarias y escasas en estos momentos.
El próximo jueves 30 de mayo la iglesia de San Francisco de Barbastro acogerá a las 19:30h , una eucaristía de acción de gracias por esta comunidad de religiosas, testimonio vivo y gozoso de caridad.




