La séptima edición del Festival Sonidos en la Naturaleza vuelve a mirar más allá de las fronteras españolas. Cerca de un tercio de las propuestas del SoNna Huesca 2026 llegarán desde América, Europa y África, con artistas procedentes de siete países que compartirán escenario con músicos de once comunidades autónomas. Esa dimensión internacional también se refleja en la imagen del festival y en algunas de las actividades paralelas que acompañarán la programación de este verano.
El cartel reúne propuestas llegadas desde Francia (Matthieu Saglio y Cantaderas), Italia (Banditori), Perú (Alejandro y Maria Laura), Argentina (Belén Natalí y Manu Sija), Colombia (Ëda Díaz), Senegal (Momi Maiga) y Estados Unidos (Tori Sparks), además de la amplia representación nacional.
La primera aportación internacional del festival ni siquiera es musical. La imagen oficial de esta séptima edición reproduce la escultura ‘Driftwood Bird’, obra de la artista británica Kirsty Elson, afincada en Cornualles (Inglaterra). La creadora trabaja con madera y restos de deriva recogidos en las playas de la costa inglesa para dar forma a esculturas de animales realizadas con materiales reciclados.
En el apartado musical, el recorrido internacional comenzará con la colombiana Ëda Díaz, que actuará en Binéfar el 12 de julio. Después llegarán la argentina Belén Natalí, en Canfranc Estación el 25 de julio; la estadounidense Tori Sparks, en Aísa el 26 de julio; los peruanos Alejandro y Maria Laura, en Fraella el 29 de agosto; y el argentino Manu Sija, que cerrará este recorrido americano con su concierto en Laspaúles el 5 de septiembre.
La programación se completa con el senegalés Momi Maiga, que actuará en Bodega Laus el 8 de agosto; los italianos Banditori, previstos en Linás de Broto el 15 de agosto; y el francés Matthieu Saglio, que llegará a Bielsa el 16 de agosto.

Entre las propuestas internacionales también figura el ensemble hispano-francés Cantaderas, cuyo concierto tendrá lugar el 11 de julio, a las 20.30 horas, en el Paseo del Sifón de Albelda, para el que la organización ya ha vendido alrededor de un centenar de entradas.
Cantaderas presentará ‘Olvidadas’ en Huesca antes de actuar en Albelda
Antes de ese concierto, el ensemble ofrecerá una actividad abierta al público en la capital oscense. El jueves 9 de julio, el Salón de Actos de la Diputación Provincial de Huesca acogerá la presentación de su último trabajo, Olvidadas, en un acto organizado por el Instituto de Estudios Altoaragoneses y con entrada libre.
El grupo está integrado por las francesas Anne Marie Lablaude y June Telletxea, junto a las españolas Ana Arnaz y Paloma Gutiérrez del Arroyo. Todas ellas cuentan con una sólida formación en música antigua, una base que les permite enlazar repertorios de los siglos XIII al XVI con piezas procedentes de la tradición oral transmitida e interpretada por mujeres.
El nombre del conjunto hace referencia precisamente a aquellas cantaderas, grupos de mujeres que durante la Edad Media eran contratadas y remuneradas para cantar, tocar y bailar en distintos acontecimientos sociales. Su existencia ya aparece documentada en el Libro del Buen Amor, del Arcipreste de Hita, escrito en el siglo XIV.
Un trabajo dedicado a las deportadas españolas de Ravensbrück
La presentación de Olvidadas servirá como antesala del concierto que Cantaderas ofrecerá ese mismo fin de semana en Albelda. El libro-disco, fruto de un profundo trabajo de investigación, está dedicado a las españolas deportadas al campo de concentración nazi de Ravensbrück entre 1942 y 1945.
La grabación se realizó en la antigua fábrica textil del propio campo, hoy convertida en el Memorial Ravensbrück, y propone un recorrido sonoro por la memoria de aquellas mujeres que vivieron el cautiverio.
El eje del proyecto se encuentra en el testimonio de una de aquellas prisioneras, Ángeles Martínez, que recordaba el consejo que le dio su compañera Dolores García Echevarrieta, conocida como Charlie, cuando iba a ser confinada en una celda de castigo: «Cuando te sientas triste canta. ¡Canta y vivirás!». Esa frase se convierte en el hilo conductor de un trabajo que entiende la música como una forma de resistencia y de supervivencia.
La obra incorpora también músicas populares recopiladas por distintas vías. Las voces aparecen prácticamente desnudas, acompañadas únicamente por una percusión muy sencilla realizada con piedras, dedales, cucharas, un tambor o el sonido de las manos golpeando una mesa.
Ese repertorio dialoga con composiciones medievales y renacentistas que evocan el universo interior de las prisioneras. En ese paisaje también tienen cabida los silencios y el ruido del tren con el que comienza el trabajo. El resultado combina música tradicional y música antigua en una propuesta construida a partir de la memoria y la investigación histórica.
Allué sustituirá a Ordovés en el concierto de Hermanos Cubero
El VII SoNna Huesca también incorpora una modificación en uno de los escenarios previstos para este verano. Debido a problemas técnicos, la organización ha decidido trasladar el concierto de Hermanos Cubero, programado para el 1 de agosto.
La iglesia de San Martín de Ordovés deja de formar parte de esta edición y el recital se celebrará finalmente en el entorno de la iglesia de San Juan Bautista de Allué, también en el municipio de Sabiñánigo, que debutará como escenario del festival.
Situada a unos cinco kilómetros al este de Sabiñánigo, Allué se levanta sobre una elevación desde la que se domina el valle del río Basa. Separada del núcleo de viviendas se encuentra la iglesia de San Juan Bautista, un templo románico del siglo XII, reconstruido en el siglo XVI y rehabilitado por Amigos de Serrablo durante las campañas de 1982 y 1983, además de otras actuaciones posteriores.
Se trata de una iglesia abierta, sin ornamentación, que puede visitarse en cualquier momento y que pasa a incorporarse este año al recorrido del SoNna Huesca.
En este espacio actuarán Hermanos Cubero, dúo originario de Guadalajara y considerado uno de los nombres más representativos del folclore castellano contemporáneo. Desde sus comienzos en 2010 han desarrollado una trayectoria que ha contribuido a romper prejuicios sobre la música tradicional, llevándola a circuitos generalistas y reivindicando ese patrimonio musical con naturalidad.


