La asociación Sonrisas Solidarias de Aragón hace un llamamiento a las familias interesadas a acoger durante la temporada estival a niños bielorrusos afectados por el desastre nuclear de Chernóbil.
Los niños tienen entre 8 y 10 años y proceden de familias desestructuradas o con muchas carencias. Estos niños no pueden venir a España con visados de estudios o con posibles adopciones. La única alternativa que tienen de salir de su entorno es pasar dos meses en verano, periodo muy beneficioso para ellos ya que reciben todas las propiedades del sol y del clima español.
El objetivo de la asociación es reducir las secuelas en su organismo del desastre nuclear y darles la oportunidad de conocer otro tipo de sociedad «que vive en libertad, en igualdad de condiciones y respeto. Intentamos demostrarles que el alcohol y las drogas destruyen, que la violencia no lleva a ninguna parte y que las familias que se respetan y trabajan son realidad», explica la presidenta de Sonrisas Solidarias de Aragón, Pilar Marín.
En este sentido las familias de acogida hacen hincapié en los estudios y en la educación de estos niños durante su estancia en Aragón. «Pretendemos que cuando sean adultos luchen y elijan por cambiar patrones pero en su país, no queremos que vengan al nuestro», apuntan.
Marín es consciente de que dada la situación económica «este año va a ser muy duro porque la crisis nos afecta a todos. Pero nosotros tenemos que ser optimistas y luchar para que nuestros niños y otros muchos que esperan puedan venir a su cura de salud a España».

