Introducirse en la gastronomía de las tapas, acercarse a los jóvenes y a todos los sectores de la sociedad y servir de antesala a la selecta gama de vinos de Enate son las premisas que han llevado a la bodega a lanzar su última creación, Tapas, un joven sin barrica, elaborado con la variedad tempranillo y un 14% de merlot y cabernet.
Tapas es un vino que no se podrá encontrar ni en tiendas ni en restaurantes. Simplemente en aquellos establecimientos de tapas, ya que éste es el
yacimiento de mercado al que van dirigidas las 200.000 botellas elaboradas. «Es un vino de acuerdo a los fenómenos económicos y sociales que están llevando a un cambio de costumbres. La gastronomía de tapas es un fenómeno en el que no estábamos presentes. Es un vino distinto que no va a reemplazar a ninguno y sin embargo es un 100% Enate», explicó Ramón Justes, director de la bodega.
Para llegar al público joven, Enate ha hecho una apuesta atrevida, divertida y «pegada a la cultura popular urbana», explica Justes. El vino sorprende por utilizar el cómic para ilustrar su etiquetado. El dibujante Daniel García Nieto ha creado una estética relacionada con el mundo del grafitti, el surf, el hip hop. En ella se ve a un mono haciendo surf sobre un mar de vino, y en la contraetiqueta al mismo personaje tras realizar sus grafittis. La etiqueta sugiere que es «un vino tan fácil de beber como leer un tebeo. Es una imagen juvenil que quiere decir que tomar este vino es tan gratificante como hacer surf e invita a sacar al mono que llevamos dentro y pasar un buen rato mientras tomamos tapas», explica García Nieto.
El enólogo Jesús Artajona lo definió como «un vino fácil, amable, aterciopelado, todoterreno, más sencillo y libiano desde el punto de vista sensorial. Es un vino que va dirigido a reforzar la base de la pirámide del consumo de Enate y su bajo precio lo va a convertir en un vino democrático para tomar sin complejos».




