El teatro en Castillazuelo viene de lejos. El teatro en Castillazuelo tiene mucha historia. A mediados del siglo pasado ya se hacían obras de teatro, los abuelos del lugar recuerdan con cariño que de chavales, en la postguerra, hacían teatro con el fotógrafo del pueblo Faustino Villa, una persona a la que no se le puede poner ningún calificativo porque hacía de todo, era ‘el manitas del pueblo’. Sus fotografías han sido expuestas en la fonoteca de DPH, “Faustino Villa. Autorretratos, 1945-1965. 36 fotografías”. Luego se creó La Fruslería, no podemos dejar de nombrar a Luciano Puyuelo. “Si alguien tiene mérito, junto a Faustino Villa, es Luciano, de los mayores del pueblo a sus 93 años. Él escribía las obras de La Fruslería”, nos cuenta José María Romance. Obras que fueron recopiladas en el libro “Teatro costumbrista aragonés.”


Después de esto, a finales de los 90 José María Romance Sinués, un vecino de Sabadell, con raíces aragonesas, que viene a Castillazuelo desde 1979 porque se casó con María Luisa Martínez, hija de Calixto “Calistro” y Soledad, de casa Caslistro, habló con el entonces alcalde, Juanjo Sampietro, proponiéndole traer una obra desde Sabadell. «Le dije de representar una obra de teatro aquí con gente de allí», recuerda. Fue así como, y siempre con la ayuda de su amigo y compañero de afición, Marcos Fernández, durante las fiestas mayores de ese año se representó ‘Amnesia con regaliz’. Esta primera representación no involucraba a los vecinos del pueblo. Un par de años después el teatro volvió a Castillazuelo, esta vez con actores locales que representaron ‘Donde comen dos, comen tres’, .
Aproximadamente un año o dos después, José María y Marcos representaron otra obra con tres vecinos del pueblo, titulada ‘La escuela de antaño’. Se trataba de una adaptación de la obra ‘Florido Pensil’, en la que adultos, interpretando a niños, recrean el sistema educativo de la posguerra española. Tras esto, el teatro en Castillazuelo se tomó una nueva pausa. Sin embargo, en 2022, José María y Marcos decidieron retomar la actividad teatral con ‘El préstamo’, protagonizada por dos personajes, y que luego fue representada también en Buera y otros lugares. “Y estas son las cuatro que teníamos hechas hasta ahora, cuando un día estábamos en casa mi mujer y yo, que también ha hecho teatro y sigue haciendo a veces, y nos dijimos ¿Y si hiciéramos una obra de nuevo aquí? ¿Y si adaptamos ‘Esto no es vida’?”
Y dicho y hecho

Así surgió la idea de adaptar esta obra, que representaban en Sabadell. Un melodrama que transformaron en comedia ligera. «Mi mujer Luisa la adaptó al castellano y quitó las partes dramáticas. Dejó una obra cómica, creo que muy divertida, que retrata las personalidades de cuatro prototipos de mujeres. En este caso son la presumida, la ingenua, la agresiva y la estresada», explica José María. Esta obra no solo ha sido una oportunidad para el entretenimiento, sino que todo el pueblo se ha involucrado. «Tiene como característica fundamental que sale gente de todas las edades del pueblo, la persona más joven tiene 19 y la más mayor 89 años. Es una obra en la que necesitábamos 30 actores», comenta.
Los ensayos comenzaron el 1 de julio y, durante todo el mes, el grupo se reunió diariamente en El Sindicato para preparar la obra, «todos nos adaptamos, si no se podía por temas laborales o el motivo que fuera un día, luego se hacía otro con más intensidad. Fue fantástico», relata José María, quien destaca el compromiso de todos. “El estreno fue el día 1 de agosto, pero al ser jueves mucha gente se quedó sin verla, aun con eso, la plaza estaba a reventar. 300 personas en la Plaza de Castillazuelo había para el estreno. Cómo gustó y la gente lo fue diciendo, nos pidieron que la hiciéramos otra vez y la repetimos después de fiestas. El 7 de agosto la volvimos a hacer, con lleno total otra vez. Unas 200 personas en la plaza”.
“Paralelamente a esto, teníamos de nuevo la idea de volver a hacer ‘Florido Pensil’ pero no surgían las personas. Estábamos Marcos y yo, pero son cinco personajes. Fui dando voces. Tenían que ser personas de más 60 años o 50 y pico. Deseché la idea, pero de golpe uno me dijo que la quería hacer, otro que también. ¡Total que al final fuimos 7! Son 5 personajes, así que tuvimos que inventarnos 2 más. Ésta la ensayamos poquito.

La representamos para final de fiestas, el día 6 que se hace la cena popular. Duraba entre 35/40 minutos, la de ‘Esto no es vida’ duraba 1 hora o así. ”La verdad que estamos todos muy contentos. La gente ha participado mucho y el nivel de los actores es bastante alto, teniendo en cuenta que aquí en Castillazuelo ya tenían antaño el grupo la Fruslería y media docena de los que salían no era la primera vez que actuaban, pero los veintitantos restantes si.”
Ójala “aquí en el pueblo resurgiese un nuevo grupo. Que haya alguien que haga algún taller de teatro igual que se hacen otras actividades”.
Desde Ronda Somontano queremos agradecer a Conchy Betes, de Casa Cavero, la alguacil del pueblo, siempre dispuesta a ayudar, que nos contó lo que había pasado y gracias a ello contamos esta historia tan bonita ahora.


