¿Qué es la gestión por telemática?
En empresas que se dedican al transporte, gestionar correctamente la flota de vehículos es uno de los aspectos más importantes, puesto que de ella depende el desarrollo de las operaciones del día a día y la consecución de los objetivos que se tengan, como puede ser la entrega en los plazos acordados.
Al estar en circulación de manera continua, el desgaste al que se enfrentan es mucho más elevado que el de cualquier vehículo para uso personal. Y al tratarse también del elemento principal para poder llevar a cabo el transporte, cuando se interrumpe el servicio, los costes que supone a distintos niveles son muy elevados.
Aquí entra en juego la telemática, que permite adelantarse a estas averías que derivan en un tiempo elevado de inactividad. Con herramientas como GPSWOX; un software que en remoto puede encargarse de supervisar el uso del combustible, el tipo de conducción que se lleva a cabo para que sea lo más segura y eficiente que sea posible, los usos no autorizados o las salidas del perímetro delimitado e incluso de detectar fallos o averías próximas en el vehículo a través de sus sensores.
Funcionamiento de la telemática en el mantenimiento de vehículos
Si en un sus comienzos se combinaban los datos telemáticos de ordenadores a bordo y equipos para el seguimiento, hoy los avances de la tecnología han permitido que el proceso de control sea mucho más sencillo. Aunque pueden seguir siendo necesarias una o más piezas que se instalan en el vehículo para su control, en la mayoría de las ocasiones basta con utilizar un dispositivo GPS.
Estos elementos se conectan a un puerto de diagnóstico en el vehículo, que se sirve de una tarjeta SIM tradicional. A través de un módem o un enlace de comunicación con el sistema de seguimiento, es posible conectar la información que el dispositivo recopila durante la conducción y las paradas con un software que se gestiona en remoto y que se encontraría en la sede de la empresa. Este vendría a ser el que mencionamos anteriormente.
Todos los datos que se obtienen son registrados y analizados con la finalidad de mejorar el rendimiento diario de la flota, de cara a incrementar la productividad y la eficiencia y a reducir todos los costes asociados a las malas prácticas o los períodos de inactividad.
Control del mantenimiento preventivo
Con la instalación de un dispositivo GPS como TrackingFox, tu empresa obtendrá diariamente información relativa al estado de cada uno de los vehículos que lo lleven instalado. Para ello, se analizará el kilometraje y el tiempo de funcionamiento del motor.
A partir de un número determinado de kilómetros, las inspecciones y revisiones rutinarias deben ser rigurosas, de cara a reducir las averías derivadas del tiempo de uso y de la propia antigüedad del vehículo. Con los datos telemáticos se facilita el seguimiento para poder adelantarse a los próximos controles periódicos y así mantener siempre a la flota en buen estado.
Si quieres mejorar el rendimiento físico de tus vehículos e incrementar la productividad a través de la reducción de averías y tiempos de inactividad, apuesta por la tecnología y supervisa de forma centralizada el estado de toda tu flota.




