Terminando el año 2024, desde En Común Cambiar Barbastro nos gustaría hacer una reflexión sobre el trabajo realizado y la actitud que ha tenido el equipo de gobierno a lo largo de este año. Después del despropósito de año 2023, sin proyectos, sin inversiones y sin presupuestos, se comienza este año 2024 con unos presupuestos encima de la mesa, que desde el primer momento se prevén difíciles de gestionar, ya que difícilmente podían cubrir los gastos corrientes y no quedaba prácticamente dinero para inversiones. El equipo de gobierno comienza a recurrir a remanentes para cualquier tipo de inversión, incluso para gastos corrientes. Hay que recordar que ha tenido tres años para gastar remanentes sin ningún problema y no lo ha hecho, pero este año la regla de gasto ha cambiado y haciendo uso de ellos de manera tan injustificada, se corre el riesgo de que el tribunal de cuentas sancione la actividad económica realizada en el ayuntamiento durante este año.
Este año sí se han anunciado inversiones. Digamos que hay una “política de foto”. Muchos proyectos futuros hemos visto anunciados en los medios, incluso antes de que se aprobaran. Casi todos dependientes de subvenciones con un plazo de ejecución estipulado. Podemos nombrar varios que desde nuestro punto de vista son importantes. La nueva biblioteca en el edificio de los almacenes de San Pedro, con un riesgo importante de perder la subvención casi desde el primer momento debido a que los trámites se están haciendo con el tiempo demasiado ajustado a dichos plazos. La depuradora, tan sumamente necesaria desde hace tantos años en el polígono industrial y crucial para que puedan instalarse nuevas empresas, lleva el mismo camino de plazos ajustados que la biblioteca.
Otros proyectos comenzados hace años, pero no terminados, como el parque de la Memoria, que debido al tiempo transcurrido duplican su presupuesto. Problema que también ha pasado en la ejecución del proyecto de la plaza de la Constitución donde, por cierto, todavía sigue habiendo una valla de obras cortando el paso. Hay que recordar también una necesidad permanente que no vemos solución inmediata: la falta de personal en jardines y limpieza de la ciudad.
De verdad esperamos que todos estos proyectos puedan finalizarse y que los ciudadanos puedan disfrutarlos, pero, debido a la inactividad de estos años y los plazos tan apretados, tenemos que verlo para creerlo. Otro asunto importante para su reflexión es la actitud, el ambiente que podemos ver esta legislatura en las comisiones y plenos. Una actitud cada vez más partidista, menos corporativa, y menos cooperativa. Una actitud cada vez más crispada y menos respetuosa. En definitiva, una actitud del equipo de gobierno que ignora cualquier propuesta de la oposición y que busca hacer campaña política, más que escuchar, hablar y trabajar en común con el resto de los representantes de los ciudadanos.



