Aunque mucha gente no le da demasiada importancia al hecho de elegir un buen colchón, debes de tener en cuenta que tu elección va a repercutir directamente en la calidad de tu descanso. De hecho, a pesar de que parezca poca cosa pasar entre 6 y 8 horas descansando en nuestra cama a diario, debes tener ser consciente de que 8 horas es un tercio de las 24 horas que tiene el día.
Por decirlo con otras palabras, el ser humano necesita descansar entre 6 y 8 horas diarias durante toda la vida. Aunque esto parece poco, si echamos cuentas vemos que, por ejemplo, una persona que ha cumplido los 80 años posiblemente haya descansado durante más de 25 años a lo largo de su vida.
Dicho con otras palabras, los seres humanos pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida durmiendo. Esto es mucho tiempo como para no tener en cuenta la importancia de elegir un buen colchón que nos ayude a descansar correctamente. De hecho, muchas personas eligen al azar el primero que ven en la tienda, o el más económico, sin tener en cuenta que, posiblemente, no sea el que más se ajusta a sus necesidades de descanso.
Hay muchos tipos de colchones con características muy diferentes y elaborados con todo tipo de materiales que se pueden ajustar a las necesidades de cada usuario. Después de todo, el mejor colchón es el que es capaz de adaptarse a la perfección a cada persona.
Por ello, los profesionales de Colchón Club nos van a explicar cómo puedes elegir el mejor para ti. Porque no hay nada mejor que disfrutar de un buen descanso para vivir cada día llenos de energía, sin ningún tipo de dolores musculares y, por supuesto, con buen humor.
Ten en cuenta las características del colchón
Cuando vas a la tienda para elegir el mejor colchón para ti, debes tener en cuenta ciertas variables, así como los rasgos más relevantes de cada uno. De hecho, todo depende del tipo de materiales con los que estos productos se confeccionan. Así pues, es recomendable prestar atención a características tales como las siguientes que te mostramos a continuación.
La adaptabilidad y la retención de temperatura del colchón
La adaptabilidad se relaciona con el nivel de firmeza del mismo. La retención de la temperatura es otro factor que no debes perder de vista, ya que no todos los modelos son capaces de retener la temperatura de la misma manera, por lo que la comodidad, en este sentido, depende de cada persona.
El nivel de transpirabilidad que proporciona cada modelo
Es importante tener en cuenta la transpirabilidad que ofrece el colchón. Tiene que ver con la circulación del aire en su interior. De hecho, los de núcleo cerrado (los de látex, los viscoelásticos y de espuma) son menos transpirables que los clásicos de muelles. Cuanto mayor transpirabilidad ofrece un colchón, menores son las acumulaciones de sudor y de malos olores.
Las propiedades hipoalergénicas pueden ser muy importantes
Los colchones también pueden tener propiedades hipoalergénicas, para aquellas personas alérgicas al polvo y a los ácaros. Sin embargo, debido al incremento del número de población con este tipo de alergias, actualmente la mayoría de ellos llevan un tratamiento hipoalergénico.
Las dimensiones y el grosor del colchón
Por último, no debes de perder de vista las dimensiones y el grosor del mismo. Si compras uno demasiado pequeño, no podrás disfrutar de un buen descanso. De hecho, se recomienda elegir uno que sea, como mínimo, 10 cm más largo que tu altura total. Y, en el caso de que sea un colchón para una cama de matrimonio, se debe tomar como referencia la estatura de la persona más alta de los dos.
Si queremos comprar uno individual, te recomendamos elegir uno que mida entre 90 y 105 cm de ancho. En cambio, si quieres comprar uno para una cama de matrimonio, para dos personas, es recomendable escoger uno que mida entre 150 cm y 160 cm de ancho.
En cuanto al grosor del colchón, para asegurar los máximos niveles de confort, elegir un modelo que tenga, como mínimo 22 centímetros. No obstante, si el grosor es superior, ya sea 26 cm o 30 cm, mucho mejor. De esta manera, podrás disfrutar de un descanso de la máxima calidad y confort.
Tipos de colchones que puedes encontrar en el mercado
Como habrás podido deducir leyendo el apartado anterior, existen una gran variedad de tipos de colchones elaborados con materiales muy diferentes. Estos son capaces de adaptarse a las necesidades de cada usuario, ya que existen personas de diferente estatura, peso, complexión que necesitan colchones de distintos tamaños y firmezas.
A esto se suma el hecho de que no todo el mundo se mueve de la misma manera en la cama. De hecho, hay personas que cambian frecuentemente de postura y otras permanecen quietas durante toda la noche. Aquí también influye el nivel de adaptabilidad del mismo, para que pueda adaptarse a la forma del cuerpo y garantizar una buena circulación de la sangre. De la misma manera, unos son más aptos que otros para las personas de edad más avanzada. Así, existen distintos tipos de colchones dependiendo de los materiales con los que se han confeccionado.
Colchones viscoelásticos
Este tipo de colchones, que actualmente son de los más demandados, reducen los puntos de presión sobre la espalda y las piernas. Dependiendo de la cantidad de material de viscoelástica que contienen, su firmeza puede variar y ser alta, media o baja, por lo que puedes encontrarlos o bien muy blandos, de dureza media o, directamente, muy duros y firmes.
Son colchones que se caracterizan por adaptarse a la forma del cuerpo y absorber los movimientos en aquellas personas que tienden a cambiar de postura de manera frecuente mientras están durmiendo. Asimismo, estos tipos de colchones son menos transpirables, como hemos comentado anteriormente, por lo que tienden a retener el calor corporal.
Colchones de Látex
El látex es un material elástico, ligeramente poroso y muy resistente. Por ello, se suele utilizar para la fabricación tanto de colchones como almohadas.
Estos colchones destacan por tener una firmeza media/baja y, al mismo tiempo, ser poco transpirables. Ya que los de núcleo de látex son bastante densos. Por ello, son una opción más adecuada para aquellas personas que viven en zonas de climas más bien fríos. De hecho, suelen retener mucho la temperatura corporal, por lo que nos pueden dar mucho calor en verano.
Colchones de espuma HR
Estos colchones están elaborados con materiales de alta flexibilidad que absorben fácilmente los movimientos y vuelven a su forma original tras ejercer presión sobre ellos. Suelen tener una firmeza media o media-alta, por lo que son ideales para aquellas personas que necesitan dormir en superficies firmes.
Podemos encontrarlos fabricados en varias densidades, aunque recomendamos elegir un modelo con una densidad que supere los 30 kilos.
Colchones de muelles
Puedes encontrar dos tipos de colchones dentro de esta categoría: los de muelles ensacados o los de muelles tradicionales. Ambos pueden tener distintos grados de firmeza, dependiendo de los materiales usados para recubrir los muelles en distintas capas.
No se suelen adaptar tanto a la forma del cuerpo, pero son el tipo de colchones perfectos para usarlos en aquellas zonas más calurosas. Esto se debe a que son muy transpirables y, por lo tanto, no retienen tanto el calor corporal como los otros que hemos nombrado. Por ello, son la mejor opción a la que pueden optar las personas más calurosas.
¿Cómo elegir el mejor colchón para ti?
Aunque ya hemos dejado caer bastantes pistas a lo largo de los apartados anteriores, debes saber que el mejor colchón para ti es el que se adapta de la manera más adecuada a tus necesidades. Por ello, no debes perder de vista algunas de tus características corporales y necesidades.
Por ejemplo, la complexión es un aspecto importante a tener en cuenta. De hecho, si eres una persona de complexión fuerte, necesitarás uno con una mayor firmeza. En cambio, si eres una persona delgada, puedes optar por uno más blando.
También debes tener en cuenta tu estatura a la hora de elegir un colchón, así como la postura que sueles escoger al dormir o si te mueves mucho por las noches. La edad es otro factor importante, ya que es recomendable que las personas mayores descansen en colchones de firmeza más baja.
Por último, también debes tener en cuenta si eres una persona más o menos calurosa y de la temperatura media anual de la zona en la que vives. Como hemos visto, los más transpirables son aptos para personas calurosas o para lugares en los que hace calor. En cambio, los colchones menos transpirables son la opción perfecta para las personas frioleras o que viven en zonas más frescas.




