El ex jugador de baloncesto del Real Madrid Toño Llorente, aficionado a las carreras de resistencia y ultras, ejerció de padrino de la II edición de la Ultra Trail Guara Somontano disputada este fin de semana por el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara.
Llorente aceptó la invitación del organizador de la prueba, el aventurero barbastrense Javier Subías, cuya amistad se remonta a 2008 cuando ambos participaron en el duro Maratón de Sables por las arenas del desierto del Sáhara junto a otros célebres del deporte de elite como el ex futbolista del Madrid y Barcelona y ahora técnico del segundo conjunto blaugrana Luis Enrique. «Me hubiera gustado venir el año pasado pero por complicaciones no pude y este año quería haber participado en la corta pero como vengo de hacer el Iron Man de Niza y he estado algo lesionado, pues tampoco he podido. Pero al menos participo dando la salida y apoyando una iniciativa que tiene que ver con el deporte. Esta es una carrera muy bonita y estoy encantado de estar aquí», afirmó.
El ex escolta blanquillo se quedó enamorado de Alquézar cuando el verano pasado la descubrió de la mano de Subías en una estancia en la zona para practicar descenso de barrancos. «Me quede impresionado de Alquézar y la zona es espectacular. Tengo pendiente venir con la bicicleta de carreras porque las carreteras tienen poco tráfico y tienen una pinta fenomenal».
Llorente sigue muy vinculado al deporte. Sigue jugando con los veteranos del Real Madrid pero «me he chiflado un poco», asegura en alusión a la práctica de carreras de grandes distancias. «Cuando me retiré del baloncesto profesional uno de los objetivos era que el deporte formara siempre parte de mi vida. Nunca me había planteado estas cosas, pero Luis Enrique me engaño para participar en el Maratón de Sables y a partir de ahí hice un Iron Man y desde entonces he participado en triatlones, carreras, maratones, cicloturistas, … Me gusta mucho y me lo paso bien. Estoy encantado de participar en cualquier iniciativa y es una suerte para mí», señala.
Sobre su amigo el montañero Javier Subías considera que es «un experto. Es un montañero de muchos años, ha hecho ochomiles que eso son palabras mayores. En el desierto era un hábitat que desconocía pero se comportó fenomenal. Fue un compañero extraordinario y corría mucho».
Pese a su nueva afición deportiva, Llorente asegura «echar de menos del baloncesto, sobre todo la competición. Sigo el baloncesto por la televisión y a veces voy al pabellón. Lo sigo como espectador pero los viajes, las concentraciones , las pretemporadas y todo lo que envuelve a los partidos eso lo echo menos de menos».
El blaquillo también se refirió al papel de la selección española en el último Mundial de Baloncesto. «Ha sido más o menos lo que podría pasar. Yo tenía claro que la baja de Pau Gasol se iba a notar porque para mí está entre los cinco o seis mejores jugadores del mundo. Y sin él, el equipo se vuelve más humano, capaz de ganar a cualquiera pero también en un mal día nos puede ganar cualquiera. Podríamos haber ganado a Serbia y quizás lo peor fue lo del último día ante Argentina, porque nos dejamos ir antes del descanso. Pero creo que el papel del equipo ha estado bien y hay que darles margen de confianza porque creo que les queda alguna alegría que darnos todavía», afirma.
Baloncesto como formación
Llorente aconseja a los niños de la Escuela de Baloncesto de Barbastro a que practiquen el deporte de la canasta porque a su juicio «es difícil encontrar un deporte que a porte más a la formación. Desde pequeño los niños aprenden compañerismo, compromiso, es un deporte muy de equipo y de pasarse el balón. En Mini Basket por ejemplo ningún niño puede jugar menos de dos cuartos ni más de cuatro. Se fomenta mucho la colaboración y el espíritu de equipo. El baloncesto aporta unos valores que son muy interesantes.
Independientemente de lo que pase luego a esos niños que puedan llegar a equipos profesionales hay que fomentar y apoyar a las escuelas de baloncesto al cien por cien. Es un vehículo de formación de los niños fenomenal, y además un complemento de formación escolar porque en la escuela los valores de compromiso y trabajo con los demás no se enseña. Mi apoyo total a la Escuela de Baloncesto de Barbastro porque al final redundará en beneficio de los padres, de los niños y de toda la ciudad».




