La U.D. Barbastro celebró en la tarde de ayer una asamblea histórica en un abarrotado salón del Museo Diocesano, donde la junta directiva expuso las razones para finalizar su ciclo. El pasado 28 de abril, tras ganar a la Real Sociedad C y casi asegurar un puesto en la Copa del Rey (el pasado fin de semana con la victoria ante el Gernika), la directiva anunció su dimisión, la cual se hará efectiva después de la próxima asamblea. Rafael Torres, presidente de la U.D. Barbastro, comunicó que no continuará por motivos personales «Lo he dado todo y estoy agotado. El fútbol es muy exigente y desgasta mucho».
Durante su mandato de tres años, la empresa AB Energía, liderada por Torres, asumió el reto de revitalizar al club desde la Preferente hasta la 2ª RFEF. El objetivo se logró: se eliminaron las deudas, el club acumuló un superávit de 180.000 euros, se consolidaron 21 equipos juveniles con más de 400 jugadores, se creó el filial Atlético Somontano y se renovó el césped con fondos propios. Además, la U.D. Barbastro vivió momentos memorables al derrotar al Almería en la Copa del Rey y competir dignamente contra el F.C. Barcelona.
Sin embargo, el entusiasmo generado por la Copa del Rey y el encuentro con el Barça solo impulsó un aumento temporal en la masa social, alcanzando los 1.300 socios. De estos, menos de 400 son socios regulares, lo que hace insostenible mantener al club en la 2ª RFEF. Pablo Bravo, directivo, declaró que la U.D. Barbastro necesita al menos 800 socios para sostener el proyecto: «La U.D. Barbastro será lo que los socios quieran que sea«.
El alcalde, Fernando Torres, elogió el trabajo de su primo Rafael como presidente, comprometiéndose a revisar el convenio con el club. El Ayuntamiento ha incrementado el apoyo económico de 81.000 a 86.000 euros este año, pero la directiva insiste en la importancia de una base social más comprometida para evitar el descenso a la 3ª RFEF.
La asamblea concluyó entre aplausos, dejando el futuro del club en manos de una nueva junta directiva que se elegirá el 4 de junio, o de los socios, quienes decidirán el rumbo de esta histórica institución tras su mejor temporada.


