En los tiempos que corren, la viabilidad de los equipos modestos a nivel económico cada vez es más complicado. El fútbol no es ajeno a esta nueva realidad, generando un clima de necesidad a la hora de cerrar presupuestos y confeccionar plantillas que puedan pensar en conseguir réditos deportivos. Este es el caso de la UD Barbastro, una escuadra que se ha acostumbrado a realizar grandes papeles en la Copa del Rey, y que este curso conformará parte del Grupo III de 2ª Federación.
Este curso, el equipo oscense tendrá una plantilla compensada para buscar no pasar apuros en la categoría, y, llegado el caso, contar con opciones reales de ascenso. Nombres como Binke Diabaté deberán ser claves para alcanzar esos objetivos ambiciosos, puesto que el grupo en el que se ubica el equipo de Huesca, será uno de los más competidos de toda la 2ª Federación del balompié nacional.
Con un año muy emocionante por delante, es bueno repasar todo lo que ha llevado a cabo el cuadro oscense en el presente siglo. En la campaña 2005–06 volvieron a Segunda B, aunque nuevamente el descenso siguió pronto. Más adelante, el club mantuvo estabilidad en la Tercera División, hasta lograr en la temporada 2022–23 el ascenso a Segunda Federación (actual cuarta categoría), finalizando subcampeón en su grupo.
Sin embargo, más allá de las campañas regulares, la UD Barbastro ha protagonizado noches mágicas en la Copa del Rey. En noviembre de 2023 eliminó a la Ponferradina (categoría superior) con gol de Adrià de Mesa ante un Estadio Municipal lleno de emoción
La gesta no terminó allí. A comienzos de 2024, Barbastro repitió la sorpresa al vencer 2‑0 al Espanyol, consolidando su reputación como equipo temible en la Copa del Rey.
Estas actuaciones aumentaron drásticamente su visibilidad y rivalidad mediática, incluso obligando a adaptar el estadio para recibir a grandes equipos como el FC Barcelona
El club también celebró momentos patrimoniales: con motivo de su 75.º aniversario en 2024 y los 100 años de fútbol en Barbastro, se destacó el trabajo de jugadores, entrenadores, directivos y aficionados por mantener vivo el proyecto a pesar de diversas dificultades
Frente a esta trayectoria, la UD Barbastro representa la resistencia de los clubes modestos en España: lograr ascensos históricos, protagonizar mochilas heroicas contra equipos de Primera División, y consolidarse como parte esencial de la identidad local. Su legado combina títulos regionales, ascensos a Segunda B y Segunda Federación, y, sobre todo, noches épicas en Copa que reflejan su grandeza emocional.
Este club no solo compite, sino que inspira: cada hazaña, aunque limitada en el tiempo, emociona a una comunidad que ve en la UD Barbastro más que un club: un símbolo de unión y orgullo.
Es hora de que este curso la UD Barbastro vuelva por los fueros de las alegrías, celebrando un ascenso con toda su masa social para intentar seguir acercándose al profesionalismo.


