UGT reunió este mediodía en Barbastro, dentro de la campaña informativa que el sindicato está llevando a cabo por todo Aragón, a sus delegados y cuadros sindicales para informar sobre la reforma laboral con el objeto de que puedan concienciar en sus centros de trabajo a los trabajadores ante la convocatoria de la próxima huelga general que tendrá lugar el 29 de septiembre.
Miguel Angel Colomina, secretario de la Unión Comarcal de UGT en Barbastro, considera que esta reforma laboral traerá «un perjuicio para toda la sociedad española. A nuestro entender facilita y abarata el despido pero no conlleva la creación de empleo, ni reduce la temporalidad de los empleos. Esta reforma refuerza el poder empresarial y debilita el mercado de trabajo con el único fin de perjudicar a la clase media». Para Colomina la reforma laboral «busca una solución que no es real, precarizando el mercado de trabajo para tratar de maquillar esa caída en la creación de puestos de trabajo, pero al final conseguirá que haya más despidos».
El secretario de la UGT en el Somontano también criticó la reducción en la inversión pública y los derechos sociales «que sólo benefician a los grandes mercados que buscan hacerse con todo el poder y crear un sistema productivo basado en la precariedad del empleo».
Colomina realizó también un balance sobre la situación
laboral en la ciudad del Vero que a su juicio se encuadra en el contexto nacional de crisis pero asegura que no hay de momento ninguna empresa en riesgo de disolverse. Por sectores, el secretario comarcal de UGT considera que la construcción «está prácticamente desaparecido y lo que queda se irá deteriorando por la falta de inversión pública»; la industria química puede atravesar este otoño por procesos de revisión de sus plantillas «y con esta reforma laboral todavía lo tendrán más fácil para abaratar el despido»; el sector del comercio «lo está pasando mal por la caída del consumo y hay trabajadores que han perdido su puesto»; y en el de turismo también ha habido destrucción de empleo por el descenso de consumo.
En cuanto a las principales empresas químicas de la ciudad Brilén y Polibasa analizan en este trimestre sus planteamientos de cara al próximo año en función de los pedidos recibidos por el mercado internacional. El secretario de UGT de Barbastro contempla la posibilidad de que se puedan realizar recortes en las plantilla «aunque tendremos que ver qué pasa en el mercado, pero los instrumentos puestos por el Estado lejos de ayudar facilitan la reducción de plantillas».
Una de las empresas con mayor dificultad es la química catalana Massó y Carod que ha presentado concurso de acreedores a pesar de que la planta sigue produciendo con doce trabajadores, a los cuales se les adeuda entre un mes y mes y medio de salario. UGT Barbastro mantendrá una entrevista en breve con el administrador concursal para conocer el estado de la empresa. «La lógica es que el administrador concursal reorganice la empresa de acorde a su situación y pueda reducir la plantilla, o también puede ser que la balanza de cobros y beneficios no esté equilibrada y pueda llegar a liquidarse», señala.
En el caso de Tenerías del Pirineo, la empresa que estuvo durante meses sujeta a un expediente de regulación de empleo, ha superado con éxito esta delicada situación aunque está muy sujeta a las fluctuaciones del mercado y a los pedidos internacionales.
El último cierre de una empresa en Barbastro fue ‘Comer bien’, una firma ligada a una franquicia aragonesa y que tenía en el polígono industrial una sede en la que trabajaban ocho empleados. El cese de todos ellos se produjo al cerrar la actividad en el colegio Seminario La Inmaculada, su principal cliente.


