Alrededor de un centenar de artesanos se darán cita este domingo en Naval en una de las ferias más tradicionales de cuantas se celebran en la Comarca del Somontano. Como cada tercer domingo de noviembre las gentes del llano y de la montaña se reunen en esta feria convertida hoy en una auténtica fiesta y en una de las mejores postales de la pintoresca población fronteriza con el Sobrarbe.
La cifra de artesanos ya supera a la de la edición pasada por lo que ese mismo dato habla por sí solo del arraigo que tiene esta feria que fue recuperada por el Ayuntamiento a comienzos del siglo, tras haber dejado de celebrase durante buena parte de la pasada centuria.
La diferencia estriba en que no habrá caballerizas, ni ganado, ni otros útiles de antaño si no que los artesanos agroalimentarios y los que elaboran productos de decoración ocuparán la plaza Mayor y las calles aledañas por las que se extiende esta feria, que año a año sigue creciendo.
Cuchareros, cesteros, ebanistas, alfareros, reposteros, artesanos del textil entre otros estarán presentes en esta feria que reúne a buena parte de la comarca y de las vecinas.
Para combatir el frío y alargar la jornada, el Ayuntamiento ofrece a un módico precio una ración de caldereta de costilla de cerdo con patatas servida en cuenco de cerámica de Naval que el visitante se puede llevar a su casa.
La principal novedad este año es que durante toda la mañana de feria se van a desarrollar varios talleres para niños y mayores como de tiro al arco, tirolinas, maquillaje, escritura medieval, de ebanistería y cerámica como no podía ser de otra manera en una villa alfarera.
Desde el Ayuntamiento garantizan un fácil estacionamiento en las inmediaciones de la feria, puesto que se ha construido un nuevo acceso a la población y se usará uno de los carriles para aparcar, al igual que la carretera a Suelves, cuya ejecución sigue pendiente y es reivindicada por el Consistorio.
El alcalde de Naval Javier Rodríguez anima al público a asistir a esta cita «donde habrá artesanía de cualquier tipo y veremos la riqueza artesanal que tiene la provincia de Huesca, pues que la mayoría son del Alto Aragón».
El Ayuntamiento asume la feria con fondos propios ya que este año no se cuenta con la subvención de la Comarca y los feriantes no pagan por vender sus productos. A pesar de ello, el Ayuntamiento quiere mantener esta feria ya que constituye una excusa para conocer y promocionar los lugares de interés del pueblo, como su centro de interpretación dedicado a la alfarería, la colegiata o el salinar que este verano ha registrado un 10% más de visitantes.
En cuanto a la situación del municipio, se están acometiendo obras de urbanización en el acceso a Naval, con el acerado y el alumbrado.



