El Ayuntamiento de Barbastro y la empresa pública que gestiona el macrovertedero supracomarcal barbastrense GAZO S.L. han recibido un proyecto empresarial para la construcción de una planta de biodiesel que sería única en Europa y que utilizaría parte de los residuos sólidos urbanos de la parte oriental de la provincia.
La iniciativa empresarial fue presentada hace un año por el empresario de Torrefarrera (Lérida), Josep Maria Doblas, junto con el grupo americano Geycors. El proyecto plantearía la adquisición de terrenos para la creación de la primera planta de Europa que reciclará los conocidos como Residuos Urbanos Sólidos (RSU) para convertirlos en biodiesel. Una planta con dicha tecnología sólo existe en Estados Unidos, concretamente en Washington.
Esta tecnología americana, en propiedad del grupo Geycors, permitiría dar salida a través del reciclaje al residuo convencional generado en los domicilios para convertirlo en combustible biodiesel.
La planta se ubicaría junto al macrovertedero que gestiona la empresa pública, auspiciada por el departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, GAZO S.L. (Sociedad de Gestión Ambiental de la Zona Oriental) y que recibe los residuos de las comarcas de Sobrarbe, Ribagorza, Somontano, Cinca Medio. Una parte de esos residuos los utilizaría como materia prima para elaborar el biodiesel.
La noticia de esta instalación la difundió el domingo el periódico ilerdense La Mañana citando como fuente al promotor. Ayer el alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, cuya administración forma parte de la empresa pública GAZO S.L., que además la preside, confirmaba que hace más de un año que este proyecto se había presentado en el Consistorio pero se mostraba prudente al opinar sobre su evolución a fecha de hoy.
El acuerdo inicial entre la empresa y GAZO S.L. implicaba que el macrovertedero cedería una parte de sus residuos para elaborar biodiesel, pero la empresa debía de comprar los terrenos para instalar la planta, así como se haría cargo de limpiar el vertedero.
De momento no hay constancia municipal de que se haya adquirido los terrenos para edificar dicha planta. Sólo se presentó el proyecto por parte del promotor y se acordó, por parte de GAZO S.L., ceder los residuos para poner en marcha esta iniciativa. «Hemos estado hablando muchas veces con ellos, pero no podemos decir si el proyecto va adelante. Nosotros lo vimos con buenos ojos pero es una decisión empresarial ejecutarlo. Nosotros no hemos dicho nada públicamente porque es una decisión que interesa al empresario y nosotros estamos al margen», explicaba el alcalde de Barbastro y presidente de GAZO, Antonio Cosculluela.
Según explicaba el promotor al periódico leridano, la nueva instalación reciclará 60.000 toneladas al año de residuos a razón de 200 toneladas diarias. Con ello se sacarán 17 millones de litros de diesel ya que de cada tonelada de residuos se pueden sacar unos 400 litros de biodiesel.
La planta trabaja con los residuos RSU, papel, madera, neumáticos, plásticos, lodos, animales muertos y otros materiales degradables. Sólo rechaza elementos sólidos como las piedras el hierro o el cristal. Una de los puntos que más destacan de este sistema es que no genera residuos ni emite casi CO2, lo que la convierte en medioambientalmente limpia.
40 puestos de trabajo
La planta requiere una inversión de unos 35 millones de euros que proceden de capital americano y ocupara una superficie total de 10 hectáreas junto al vertedero actual de Barbastro. Otro elemento importante es que la instalación generará de forma directa entre 35 y 40 puestos de trabajo.
Según informaba La Mañana la planta está en fase de tramitación actualmente y está previsto que en siete u ocho años pueda comenzarse a construir.
El alcalde de Barbastro indicaba al respecto que desde hace cuatro años se han recibido varias propuestas para el reciclado de los residuos del macrovertedero, pero ésta es la que presenta una tecnología más puntera.
Por otro lado, desde el departamento de Calidad Ambiental del Gobierno de Aragón desconocían ayer el grado de definición o lo avanzado que pudiera estar este proyecto ni las características del mismo.
Prudencia desde el Ayuntamiento
Cosculluela valoraba los beneficios medioambientales que supondría «porque el residuo de tipo urbano se puede tratar y sacar energía de diesel sintético es mucho mejor. De esta forma se reduciría el volumen de basuras en el vertedero y alargaría un tiempo la vida del vertedero».
En cuanto a la creación de puestos de trabajo, el alcalde considera que «evidentemente sería destacable» pero optaba por ser prudente en este asunto, ya que «la noticia la ha dado el empresario y nosotros no tenemos nada que ver. Aunque sí que es verdad que ese proyecto se nos presentó a nosotros hace tiempo. El interés al hacer pública esta noticia debe persistir porque si no lo hubiera dado», apunta Cosculluela.
Asimismo recordaba que en los últimos cuatro se han recibido otras propuestas de empresas con la finalidad de utilizar los residuos del macro vertedero.




